Juan Zaragoza: "Aquí no le tenemos miedo a nadie"

El secretario de Hacienda conversó con Metro sobre los embargos que se esperan para 2016 en negocios que deben IVU a la agencia y las amenazas que ha recibido por estos operativos.

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

Tradicionalmente, el Departamento de Hacienda es asociado con planillas y reintegros. Pero al actual secretario de la agencia, Juan Zaragoza, también se le ha comenzado a identificar como el verdugo de los negocios que se quedan con el impuesto de venta y uso (IVU) que pagan los contribuyentes. Conversamos con el funcionario sobre esta nueva racha de embargos a comercios de Puerto Rico que incurren en evasión contributiva y sobre las consecuencias que esto le ha traído a nivel y profesional y personal.

En los últimos meses hemos visto embargos a negocios casi semanalmente. ¿Ha tomado auge esta tendencia a la evasión contributiva?
—Fíjate, no. Algo que tienen en común estas empresas es que, en la mayoría de los casos, llevan meses y hasta años sin pagar el IVU. Tenemos muchos casos que llevaban 30 años. Se podría decir que Hacienda apretó, porque la evasión apretó. Pero no tengo evidencia empírica para decir que la evasión aumentó. Estaban en unos niveles suficientemente altos para haber hecho esto hace tiempo.

Pero usted estuvo en el departamento incluso cuando lo dirigía la exsecretaria Melba Acosta. ¿Por qué no se empezó con esto antes?
—No sé decirte. Tal vez estábamos más enfocados en los mecanismos más tradicionales de cobro, como el embargo de cuentas de banco. Bajo la pasada secretaria, se aprobó la ley para poder publicar las deudas, que estaremos haciendo eso próximamente… Es difícil saber. Llevo 13 meses y llevo busc ándole la vuelta a cómo bajar las cuentas a cobrar. Estuvimos en un proceso de pensar out of the box […]. La mentalidad era que el cierre del negocio tiene que ser el último recurso y vinimos con la mentalidad de que no es así. La ley no establece un orden para las gestiones de cobr tida. Ese comportamiento no es silvestre. A ese comportamiento Hacienda le echó el abono.

¿Hay corrupción dentro de Hacienda en este tipo de casos?  
—Sería too good to be true que fuera eso nada más. Creo que es peor que eso. Si fuera corrupción, la atacas y la eliminas. Creo que es la inercia, la falta de buena administración, de gente en Rentas Internas que se dedique a administrar. Siempre hay algo de eso que un político llamaba o un cliente llamaba, pero ojalá fuera solo eso.

Abrió esta puerta, pero existe la posibilidad de un cambio de gobierno y, por extensión, de jefe de agencia. ¿Hay alguna medida que espera plantear para que el posible próximo secretario le dé continuidad a este tipo de acciones?   
—La continuidad en la gestión gubernamental es bien difícil, porque cada uno tiene su librito; son experiencias diferentes. Muchas veces el que llega se le inyecta una presunción de que lo que hizo el anterior estaba mal. Siempre tu grupo de apoyo te puede dar buenas ideas de cómo justificar no seguir haciendo las cosas. La continuidad la tiene que provocar el público y los demás comerciantes.  

Hay quienes piensan que el Estado obra mal al embargar negocios, debido a que, en ciertos casos, se deja gente sin trabajo. ¿Cómo reacciona a eso?  
—Yo no soy el que está dejando a ningún empleado sin trabajo. El que lo está dejando sin trabajo es el comerciante corrupto que se robó el IVU. Se obra mal cuando operas un negocio dependiendo de robarle al Gobierno para que el negocio opere. Es un mamey echarme la culpa a mí o a Hacienda, cuando lo que está mal es operar un negocio con un modelo que solo se sostiene si se roba el IVU.

¿A cuánto asciende el monto de evasión contributiva en los negocios locales?  
—La evasión del IVU tiene que estar entre $300 y $500 millones al año.

Hablamos de contribuyentes de alto poder adquisitivo y con contactos en diversos foros. ¿No teme represalias?
—Creo que todo tiene su momento. Si hubiera hecho esto en los 90, creo que me habrían botado. Sin hablar mal de los políticos en general, creo que todo tiene su momento. Ahora la gente exige y reclama que se tome acción contra los evasores. Y eso me ha provisto de un escudo, porque a mí ningún legislador o de Fortaleza me han llamado sobre esto.

¿Lo han amenazado por los embargos?
—No… Claro la amenaza la hay por ahí de que me van a demandar… Tú sabes que al secretario de Hacienda lo demanda todo el mundo, pero es en calidad de secretario. Muy pocas veces te demandan en tu carácter personal. En un caso me demandaron en mi carácter personal, contra mis bienes personales.

¿Ha recibido otro tipo de amenazas fuera de ámbitos legales?
—No. Al contrario, ha sido todo apoyo. La gente me dice: “Pa’lante, esto había que arreglarlo”. Es increíble. La gente estaba hastiada.

¿Cuántos embargos faltan?
—Deben faltar como 60 más, como 12 o 16 semanas por lo menos. Ese es el inventario inicial. De ahí pa’lante nosotros vamos a seguir usando esta herramienta. Pero hay muchísimos casos. Empezamos con la deuda más limpia que es cuando la persona rinde la planilla y la misma persona te dice que se quedó con el dinero. Eso es deuda autoimpuesta. Es increíble. La gente estaba hastiada.

De lo que han embargado y lo que está en lista, ¿cuál es el perfil del tipo de negocios que tiende a quedarse con el IVU?
—Hay de todo, porque, además de estos que hemos embargados, hay otros que han venido voluntariamente y otros que nosotros le hicimos la gestión de cobro más pasivamente. Pero hay desde megatiendas, muchos negocios medianos, manufactureros, negocios de decoración… Interesantemente, hay muchos restaurantes y tiendas al detal…

Hay contribuyentes que se quejan de estos embargos en momentos en que Hacienda adeuda miles de reintegros. ¿Qué opina?
—Precisamente, para pagar los reintegros es que estoy haciendo esto. Se debió haber hecho hace tiempo. Es una lógica medio extraña, porque se piensa: “Si tú me debes el reintegro, no hagas la gestión tú”. A pues yo cierro el edificio y apago el aire sin ningún problema. Es que esa lógica no funciona. Yo debo reintegros porque aquí la gente no paga los impuestos. Hay una evasión rampante. Cuando hago lo que siempre se debió haber hecho, entonces me dicen que no cobre porque yo no pago.

¿Qué va a pasar con la nómina de los empleados públicos en enero?
—Siempre hemos dicho que velamos la liquidez a diario. Pinta que no debemos tener problemas para la nómina en enero. Cerramos diciembre bastante bien. Los números de la nómina de enero se ven bastante bien.

¿Por qué los puertorriqueños deben creer en la buena fe de su gestión?
—Es difícil después de tantos años de pérdidas de credibilidad y de inacción. Creo que la carta de presentación del departamento es lo que estamos haciendo para cobrar la deuda. Aquí no le tenemos miedo a nadie. Estamos yendo de frente y estamos informando al pueblo […]. Hay que hacer las cosas que nunca se han hecho, y las que se han hecho hacerlas diferentes. Estoy consciente de que tengo una lucha contra la falta de credibilidad que tiene Hacienda. Tengo eso en mis hombros. Por eso no podemos descansar, porque hay mucha gente apostando a que nosotros nos vamos a cansar o que es un aguaje. Sé que nos costará trabajo ganar esa credibilidad, pero estoy confiado en que se ganará poco a poco.

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