Racionan alimentos en las escuelas públicas

Luego del paso del huracán María, para proteger sus reservas por la poca distribución de suministros, el Departamento de Educación ofreció menos alimentos en las bandejas de los estudiantes del territorio

Por Ronald Ávila Claudio

En dos ocasiones el comedor de la Escuela Segunda Unidad Jesús T. Piñero de Carolina quedó sin alimentos y los padres de la comunidad escolar donaron suministros para que los niños pudiesen comer, según relató a Metro una maestra transitoria que no quiso ser identificada.

Y no tan solo eso, los familiares y allegados de los alumnos continúan entregando comida al plantel (aunque hoy es el último día de clases), porque luego del paso del huracán María por la isla el Departamento de Educación impuso un racionamiento de productos, con el aval del gobierno federal, para proteger las reservas de la agencia ante la escasez de suministros generada por el ciclón.

De acuerdo a la educadora, el menú en la escuela fue disminuido y continuamente parecido, así que para diversificar las bandejas de los estudiantes decidieron unir esfuerzos. Esta situación está pasando en otras escuelas del Departamento de Educación, confirmó Mercedes Martínez, portavoz de la Federación de Maestros y quien ha recibido más de una queja sobre el asunto.

Este medio, además, tuvo contacto con personal de la escuela María Bas de Vázquez, en Bayamón, donde también han tenido que donar alimentos para suplir a los alumnos. En la escuela Santos Sepúlveda, del mismo municipio,  una madre nos confirmó la poca comida en las bandejas escolares.

Niegan escacez de alimentos

Asunción Ortiz, directora del Programa de Comedores Escolares del Departamento de Educación, negó a este medio que haya una escasez de alimentos en las arcas de la agencia, sino que la medida se tomó como una previsión.

“Durante la emergencia el país se afectó en términos del suplido de alimentos. Ante la poca disponibilidad, recibimos una dispensa del Food Nutrition Service (del Departamento de Agricultura Federal) para no tener que cumplir con entregar cinco alimentos en la bandeja de los estudiantes”, subrayó la funcionaria.

Así que, Educación provee a los estudiantes solo tres alimentos por bandeja. Por la misma razón, afirmó Ortiz, el menú también es limitado.

Otro aspecto que intervino en esta decisión, agregó Ortiz, es que la agencia también suple alimento a los 466 ciudadanos que aún están refugiados luego del ciclón, según la página status.pr. A las personas refugiadas el Programa de Comedores Escolares les provee desayuno, almuerzo, merienda y cena.

A esto, añadió la funcionaria, se suma la falta de energía en los planteles, que no permite tener una reserva de alimentos frescos en los comedores, como carnes y leche.

“En ocasiones hemos hecho los pedidos de carne y se preparan el mismo día que se compran”, señaló Ortiz. En términos de la leche fresca, “por ser un producto extremamente perecedero”, las autoridades federales prohíben su repartición si no hay energía eléctrica, así que se cambió por agua potable, informó.

El impacto en la agricultura local por el embate del temporal también fue incluido en la ecuación del Departamento de Educación.

“Más del 50% de los productos en la bandeja son locales. Al no tener repollo, tomate, lechuga, etcétera, recurrimos a productos enlatados y comprados en el exterior”, detalló Ortiz.

La funcionaria comentó que ningún comedor escolar debe quedar sin suministros para ofrecer a los estudiantes, porque en sus reservas hay suficientes. También negó conocer las iniciativas de recolección y donación en las comunidades escolares.

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