Experta recomienda volver a regalar juguetes esta Navidad

“Los niños tienen que jugar con juguetes de acuerdo a la edad. Es una necesidad".

Por Inter News Services

“Nuestros niños juegan mucho menos que generaciones anteriores. Y el juego, algo fundamental para que los niños desarrollen innumerables destrezas, ha ido desapareciendo de los hogares, de las escuelas y las comunidades”, dice Nellie Torres de Carella, patóloga de habla y lenguaje y directora del Instituto Fonemi de Puerto Rico.

El resultado, asegura la especialista, es que los niños del siglo 21 no están desarrollando adecuadamente destrezas como la colaboración, el juicio social, creatividad, pragmática y solución de problemas, además de lenguaje, destrezas motoras, empatía, resiliencia y atención o enfoque.

“Esas destrezas las van a necesitar para ser exitosos en la vida adulta. Los niños han perdido ocho horas de juego libre y creativo a la semana en las últimas dos décadas. En los EEUU se estima que desde los cinco meses los bebés comienzan a ver TV o son expuestos a vídeos. Los niños actualmente pasan menos tiempo afuera jugando que una persona confinada en prisión”, afirma.

De esta forma, abunda Torres de Carella, muchos niños de hoy son menos creativos, menos comunicativos a nivel expresivo, menos enfocados y tienen menos vocabulario. “Además de que comprenden menos, son menos imaginativos, menos perceptivos y socialmente inapropiados”.

Para la experta, la solución es simple: volver a los juguetes, pero que sean adecuados.

“Los niños tienen que jugar con juguetes de acuerdo a la edad. Es una necesidad. Los juguetes no deben verse como un gasto para satisfacer el deseo inagotable de entretenimiento de un niño, sino como una inversión para que, mientras disfruta, desarrolle destrezas”, asegura.

Señala que en el mercado hay cientos de miles de juguetes, unos buenos y otros no. La gama va desde aquellos que no cumplen siquiera con las mínimas normas de seguridad hasta los que, además de seguros y divertidos, están diseñados con un claro propósito de aprendizaje.

Los juguetes deben proveer para conversaciones interactivas que estimulan el lenguaje. “Los niños aprenden más lo que les interesa y aprenden más lo que se les repite frecuentemente mientras se juega. En el juego se benefician de escuchar diversos ejemplos de las estructuras del lenguaje, así como de vocabulario nuevo en contexto”, apunta Torres de Carella.

“Obviamente, la edad del niño debe tomarse en consideración, pero para toda edad hay juguetes que cumplen con dos propósitos: divertir y enseñar”, agrega.

Y ejemplifica: “Para bebés hasta seis meses, los juguetes adecuados son aquellos que estimulen la percepción sensorial, que atraen su atención a través del tacto, el oído y la vista. Las maracas de bebé, móviles de cuna, muñecos de goma o de tela, mordedores, alfombras con actividades y objetos con colores blanco y negro en contraste son fantásticos para esta etapa”.

Para infantes entre 7 y 12 meses, recomienda las bolas, juguetes que los padres activan y producen ruidos, luces o movimiento y los juguetes que estimulen el gateo, como los que rueden por el suelo.

Para entre 13 y 24 meses, “los cubos para colocar uno dentro de otro, o uno encima de otro, les llaman la atención, por lo cual este tipo de juguete evitarán que vacíen el gabinete de la cocina para jugar con las ollas. Como ya hablan y entienden, pueden comenzar los padres a leerle libros de carpeta dura o de tela. Los instrumentos musicales son recomendados también a esta edad, así como juguetes que pueden manipular por sí mismos para que produzcan ruidos, luces, voces o movimiento”.

Para menores de dos a tres años, los preferibles “deben ser las muñecas, talleres mecánicos, juegos de médicos, marionetas, cocinas y casitas, que les ayudan a desarrollar la creatividad y la imaginación. Todos aquellos que reproduzcan el mundo de los adultos, son fundamentales para que los niños comprendan e integren el entorno que los rodea”.

A los 4 a 5 años, surge el interés de los niños por juegos de armar y desarmar. Es tiempo de encajar, ensamblar y juntar piezas con el fin de construir algo, lo que logra a través de varios intentos y movimientos coordinados.

“Los rompecabezas, juguetes que se desarman, así como los Legos, les ayudan a aumentar la atención, el enfoque, la persistencia y concentración, las destrezas visomotoras, el razonamiento, la percepción visual y espacial. Los triciclos son importantes para el desarrollo de las destrezas motoras”, recomienda.

Entre los 6 y 7 años, los niños son unos exploradores, así que juguetes como binoculares, microscopio, telescopios y otros que les ayuden a explorar el ambiente son estupendos para estimular su sistema cognitivo, lingüístico y sensorial.

De 8 años en adelante, “el interés se orienta hacia los juegos de reglas más complejas o con una serie de instrucciones o normas que los jugadores deben conocer y respetar para conseguir un objetivo. Los juegos de mesa y de razonamiento o estrategia cumplen esa función como actividad pasiva y los deportes como activa”.

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