Fuerte ofensiva para arrebatar Mosul a Estado Islámico

Por The Associated Press @AP

Fuerzas curdas y del gobierno iraquí, con apoyo terrestre y aéreo de la coalición que lidera Estados Unidos, lanzaron hoy operaciones militares coordinadas y dieron inicio a la esperada ofensiva para arrebatar la ciudad norteña de Mosul a los combatientes del grupo Estado Islámico. Pero la batalla probablemente será larga y no estaba claro cuándo las fuerzas penetrarían en la ciudad.

La suerte de más de un millón de civiles atrapados en Mosul también será crucial y existe el temor de que el ISIS los use como escudos humanos.

En las primeras horas del día se vieron caravanas de fuerzas iraquíes, curdas y estadounidenses avanzando al este de Mosul. En el frente, ataques aéreos de la coalición que lidera Estados Unidos levantaron columnas de humo y se oían las rondas de la artillería pesada.

El primer ministro, Haider al-Abadi, anunció el inicio de las operaciones en la televisión estatal, en lo que será la mayor batalla que libre el país desde la salida de las fuerzas estadounidenses hace casi cinco años.

En tanto, un ataque suicida con coche bomba en las afueras de Bagdad causó 12 muertos y más de 30 heridos, según fuentes oficiales que hablaron bajo la condición de no ser identificadas por no estar autorizadas a informar a la prensa. En principio nadie se atribuyó el ataque al retén en Youssifiyah, 20 kilómetros al sur de Bagdad, aunque tenía las características del grupo Estado Islámico.

Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, lleva más de dos años tomada por los extremistas y sigue teniendo más de un millón de civiles, según estimaciones de Naciones Unidas.

“Las fuerzas que están liberándolos a ustedes hoy tienen un objetivo en Mosul, que es eliminar al Daesh y garantizar la dignidad de ustedes. Están ahí para su bien”, declaró al-Abadi a los habitantes de la ciudad. “Dios mediante, venceremos”, agregó el gobernante que utilizó el acrónimo en árabe para el grupo Estado Islámico.

La ofensiva para recuperar Mosul será la operación militar de mayor escala emprendida por las fuerzas iraquíes desde la salida de los efectivos estadounidenses en 2011 y, si es triunfal, constituirá el revés más severo asestado a la fecha al Estado Islámico.

De acuerdo con el comunicado difundido en la página de al-Abadi, la lucha por la ciudad marca una nueva fase que llevará a la liberación este año de todo el territorio iraquí en poder de los combatientes del Estado Islámico.

En Washington, el secretario estadounidense de Defensa, Ash Carter, describió el inicio de la operación como “un momento decisivo en la campaña” para asestar una derrota duradera al grupo radical. Carter afirmó que Estados Unidos y otros miembros de la coalición internacional están preparados para apoyar a las tropas curdas e iraquíes.

Las fuerzas iraquíes habían comenzado a reunirse alrededor de la ciudad en los últimos días. Incluyen a miembros de las fuerzas especiales de élite, que tienen previsto encabezar la ofensiva hacia el interior de la ciudad. El contingente también incluye fuerzas curdas, combatientes de tribus suníes, policía federal y milicias chiíes.

Al sur de Mosul, las unidades militares iraquíes tienen su centro de operaciones en la gran base aérea de Qayara. Pero al este, los hombres acampan en viviendas abandonadas porque las decenas de miles de tropas reunidas en torno a la ciudad han sobrepasado la capacidad de las escasas bases militares locales.

Las tropas curdas están desplegadas al norte y este de Mosul, una ciudad de mayoría suní que ha sido durante mucho tiempo un núcleo de actividad insurgente y sentimientos contra el gobierno central tras la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003.

Fuentes iraquíes advirtieron que la operación sobre Mosul se había apresurado antes de establecer un acuerdo político sobre el gobierno de la ciudad cuando se haya expulsado al grupo radical.

El teniente coronel Taher, de las fuerzas curdas iraquíes conocidas como peshmerga, dijo que sus hombres sólo se moverán para retomar un grupo de poblaciones cristianas y shabak al este de Mosul, y que no entrarán en la ciudad propiamente dicha debido a “sensibilidades religiosas”.

“Para eliminar la amenaza, debemos eliminar a (EI) de Mosul”, dijo Taher en una base improvisada en una casa abandonada en el frente, unos 19 millas al este de Mosul.

La ciudad cayó ante combatientes del grupo EI en su ofensiva relámpago en junio de 2014, que dejó casi un tercio de Irak en manos de los milicianos y sumió al país en su crisis más grave desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003.

Tras tomar Mosul, el líder del grupo extremista, Abu Bakr al-Baghdadi, visitó la ciudad para declarar un califato islámico que en un momento dado abarcó casi un tercio de Irak y Siria.

Pero desde finales del año pasado, los milicianos han sufrido derrotas en el campo de batalla en Irak y su control en el país se ha visto reducido en gran parte a Mosul y pequeñas localidades en el norte y oeste del país. Mosul se encuentra unos 225 millas al noroeste de la capital, Bagdad.

Se espera que la operación para retomar Mosul sea la más compleja que ha enfrentado el ejército iraquí, que se ha reconstruido tras su humillante derrota en 2014.

La operación para recuperar el control de Mosul podría llevar “semanas, posiblemente más”, indicó en un comunicado el teniente general Stephen Townsend, comandante de la misión conjunta Resolución Inherente.

Más de 25 mil soldados, incluidos contingentes paramilitares de combatientes tribales suníes y milicias chiíes, participarán en la ofensiva, que se lanzará desde cinco direcciones en torno a la ciudad, dijo a Associated Press el general de brigada iraquí Haider.

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