Columna de Armando Valdés: Un equipo popular sin rémoras

Por Armando Valdés @armandovaldes

Los partidos son herramientas para lograr cambios en la vida de un pueblo. Las primarias son la oportunidad para que los miembros de esos partidos decidamos quiénes nos representarán en las elecciones y si tendremos un equipo unido que pueda adelantar esas causas desde el Gobierno. Como elector popular, quiero identificar solo algunos de los aspirantes primaristas que tendrán mi voto y que considero conformarían, junto con David Bernier, un equipo eficiente.

Para comisionado residente, votaré por Ángel Rosa. Su perfil académico y profesional le devolverán a esa posición el prestigio y la gravitas que hace décadas ostentaba el cargo cuando lo ocupaban figuras como Jaime Benítez y Jaime Fuster. Producto de las grandes conquistas del Partido Popular y del Estado Libre Asociado, sabrá llevar en Washington un mensaje que ayudará a redefinir nuestra relación con EE. UU. en momentos de crisis y de estancamiento político.

En el precinto I de San Juan, votaré por Ricardo Ramos; joven, con oído en tierra y comprometido con la ciudad que tanto amo. Sé que sabrá representar en la Legislatura las necesidades del área más urbana y diversa de todo Puerto Rico.

En el Senado por acumulación, votaré por José Nadal Power, Eduardo Bhatia y Aníbal José Torres. Los tres son populares comprometidos con la institución y sus causas. Y, durante este cuatrienio, han cargado con una difícil agenda de cambios y reformas estructurales, que todos reconocíamos eran necesarias, pero que nadie quería promover.

En la Cámara por acumulación, votaré por Jesús Manuel Ortiz, un padre soltero de tres hijos, de extracción humilde —como tantos de nosotros— que se ha superado por el estudio y el trabajo. Sabe lo que padecen los puertorriqueños y quiere representar esos intereses, pequeños pero importantes. También tienen mi apoyo Jaime Perelló y Brenda López de Arrarás, dos grandes líderes que tienen una conexión directa con la base del PPD y que han dado la cara ante los monumentales desafíos de este cuatrienio.

Todas estas personas estoy seguro de que harán causa común, aun teniendo sus diferencias, con el Dr. Bernier y el resto del partido. Una persona en particular, sin embargo, ha demostrado que no sabe formar parte de un equipo, y nos conviene a todos los populares evaluar con detenimiento si habremos de darle otra oportunidad para que se convierta en una rémora en el costado del PPD.

Desconozco si Manuel Natal es popular o no, pero sé a ciencia cierta que no es un buen popular. Habrá quienes me critiquen esta expresión y señalen —correctamente— que cada legislador tiene derecho a sus posiciones respecto a los temas que se atienden. Dicho esto, lo que hemos visto de parte de este legislador es que, cuando se discutían asuntos de peso para la colectividad y para el país, eran más las ocasiones cuando alzaba su voz para oponerse a las posiciones del gobernador y de sus compañeros en la Legislatura, que las instancias en las que apoyaba la gestión de su partido.

Su obra fue entorpecer la obra del PPD, con el único fin de elevar su perfil, pensando que eso lo llevaría a revalidar en su escaño por el disgusto que siente el pueblo con algunas de las acciones que el gobierno se ha visto obligado a tomar. A pesar de lo mucho que habla sobre la dificultad de ser un disidente, nunca conoció el sacrificio y el peso de la responsabilidad que son parte del ejercicio de gobernar. Su ego estuvo siempre por encima de lo que le convenía al país y al partido. Ahora, ambos pagan sus platos rotos, con un IVU más alto sin alivios contributivos que compensen su imposición.

Los populares que queramos un equipo para apoyar a David Bernier cuando se enfrente a decisiones difíciles y trascendentales, debemos salir a votar conscientes del deber que se nos confía.

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