Pierluisi condiciona apoyo al nuevo proyecto Promesa

Por Inter News Service

El comisionado residente, Pedro Pierluisi, condicionó su apoyo al nuevo proyecto sobre Puerto Rico en la Cámara de Representantes federal para atender la crisis económica de la isla a una “reestructuración de la deuda justa y ordenada”.

En declaraciones escritas, Pierluisi señaló que “aunque se trata de un asunto complejo, he dejado establecido que para determinar si apoyaré esta medida, la misma tiene que autorizar un proceso de reestructuración de deuda justo y ordenado, porque la alternativa es un proceso caótico de impagos seguido de litigios que perjudicará a Puerto Rico, a los pensionados del gobierno y a los tenedores de bonos, muchos de los cuales son residentes de la isla”.

“Entre febrero de 2015 y abril de 2016, la Cámara y el Senado federal llevaron a cabo nueve vistas públicas sobre Puerto Rico, recopilando la información necesaria para elaborar legislación bipartidista a beneficio de los 3.5 millones de ciudadanos americanos de Puerto Rico”, recordó.

Y agregó que “como el único representante electo de Puerto Rico en Washington, participé en cada una de esas vistas, en las que expuse mi visión y consideré las expresiones ofrecidas, tanto por los deponentes, como por mis colegas de ambos partidos”.

A su juicio, “estas vistas confirmaron que esto no se trata de un problema académico o teórico.  El futuro de Puerto Rico, y el de mis constituyentes, están en peligro. En cifras nunca antes vistas, los residentes de la isla se están mudando a los estados en busca de mejores oportunidades para ellos y sus familias”.

Resaltó que “el gobierno de Puerto Rico se encuentra al borde del colapso, víctima de décadas de profunda desigualdad a nivel federal y de mala administración a nivel local. Pero, en lugar de lamentarnos por el pasado y dedicarnos a echar culpas, tenemos que enfocarnos en el futuro”.

“El gobierno de Puerto Rico y sus instrumentalidades tienen 70 mil millones de deuda en bonos, y tres de las entidades públicas -el Banco Gubernamental de Fomento, la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura y la Corporación para el Financiamiento Público- ya han incumplido con pagos a sus acreedores, y aparentemente vendrán mayores impagos en los próximos meses”, advirtió.

Pierluisi apuntó que además, “los tres sistemas de retiro principales de Puerto Rico -el Sistema de Retiro de Empleados del Gobierno, el Sistema de Retiro de los Maestros y el Sistema de Retiro de la Judicatura- tienen una grave falta de fondos, con activos totales de un poco menos de dos mil millones y obligaciones totales de alrededor de 45 mil millones”.

“Cualquier observador objetivo, incluyendo a prácticamente todas las juntas editoriales conservadoras, moderadas y liberales de los principales medios noticiosos de Estados Unidos, entienden que el gobierno de Puerto Rico tiene que reestructurar sus deudas, idealmente a través de acuerdos voluntarios con los acreedores, pero con acceso a un proceso supervisado por un tribunal federal en caso de que se dificulten los acuerdos voluntarios, como puede suceder”.

Lamentó que “hayamos llegado a este punto, pero esa es la realidad actual”.

La otra condición para apoyar el proyecto Promesa es que “cualquier legislación federal que le otorgue a Puerto Rico la facultad de reestructurar su deuda establezca también una Junta de Supervisión temporera e independiente para asistir al gobierno de Puerto Rico a manejar mejor sus finanzas públicas, cuadrar su presupuesto, ser más eficiente y transparente, y recuperar el acceso a los mercados financieros”.

“Mi requerimiento desde el primer día ha sido que la Junta debe tener dientes, pero no colmillos; o sea, que tenga autoridad para supervisar, pero no para ordenar y controlar al gobierno de Puerto Rico durante un período de tiempo limitado. He trabajado con el presidente de la Cámara federal, Paul Ryan, y el presidente del Comité de Recursos Naturales, Rob Bishop, para asegurar que la propuesta Junta cumpla con estas condiciones”, aseguró.

Dijo que personalmente esto no le agrada de manera alguna y que le “avergüenza que Puerto Rico haya llegado a un punto en el que se contemple una Junta como esta”.

“Yo, como fiel defensor de la estadidad para Puerto Rico, lo que quiero son plenos derechos democráticos para nuestro pueblo, no menos derechos.  Sin embargo, ante la situación en que nos encontramos, una Junta, siempre y cuando esté debidamente calibrada, pudiera servir como puente hacia un mejor futuro para Puerto Rico, un futuro que incluya la estrella número 51 en la bandera americana”.

Argumentó que “la nueva versión del proyecto de ley no es perfecta. Como todo producto de una negociación bipartidista, aún contiene disposiciones a las que me opongo o que considero innecesarias, y mantengo la esperanza de que las mismas puedan ser modificadas o eliminadas a medida de que avance su trámite legislativo”.

No obstante, la esencia del proyecto -las secciones sobre reestructuración de deuda y la Junta de Supervisión-, a su juicio “se han acercado al punto de cumplir con las estrictas condiciones que he establecido para poder apoyarlo”.

“Claramente nos estamos moviendo en la dirección correcta.  Espero que todo miembro del Congreso tenga en cuenta que el colapso de este proyecto de ley podría significar el colapso del gobierno de Puerto Rico.  La historia los juzgará severamente si no actúan con agilidad y sabiduría”, concluyó.

Loading...
Revisa el siguiente artículo