Parapelos la confesión del Manco

Por Metro.PR

A pesar de que el Departamento de Justicia indicó que Luis Rivera Seijo, alias el Manco, confesó el crimen del niño Lorenzo González Cacho “en cinco ocasiones”, hoy salió a relucir que, en al menos dos oportunidades, el imputado también negó los hechos.

Las revelaciones salieron hoy de la voz del agente federal John Morales, quien tomó la confesión a Rivera Seijo en ausencia de sus abogados el 6 de agosto de 2010, cinco meses después del asesinato del niño.

Sentado en el banquillo de los testigos, en el décimo día de la vista preliminar que se sigue contra el Manco, Morales declaró que en las entrevistas que sostuvo con los agentes estatales Nicolás Maldonado y Simón Rosa, Rivera Seijo dijo que no tenía nada que ver con el crimen.

Incluso en los momentos en que las autoridades indicaron que la organización los Ñetas se encargarían de él cuando llegara a prisión, y cuando se le dijo que en el patio de la casa de Ana Cacho se encontró una bolsa que contenía papeles con su nombre.

No obstante, cuando alegadamente firmó una declaración jurada ante los federales su testimonio fue totalmente distinto ya que se colocó como autor del horrendo crimen.

Según Morales, el Manco relató que caminó dentro de la urbanización donde está la casa de Cacho en Dorado, con la intención de meterse en una de las residencias para robar y que fue así que dio con la vivienda de la madre del niño Lorenzo.

Dijo que tras penetrar en la casa se quitó los zapatos en la sala para no dejar huellas, sin embargo el abogado Mario Moczó inquirió que este fue a la cocina, abrió la nevera, comió galletas, tomó jugo y agarró un cuchillo para defenderse en caso de que alguien lo sorprendiera.

El agente federal dijo que el Manco le contó que luego subió al segundo nivel de vivienda, pero que bajó por que la sombra de una persona lo asustó, entrando así al cuarto donde dormía Lorenzo y una de sus hermanas.

“Al entrar a la recámara las voces le estaban diciendo que matara al niño. Al oir las voces estaba en conflicto interno. Sale de la recámara por un momento y regresa apuñalando a Lorenzo tres o cuatro veces”, narra el agente en sala.

Añade que “en la primera puñalada oye como que se quiebra la nariz del niño y luego dio tres o cuatro más. El niño abrió los ojos y respiraba como que se estaba ahogando. La niña abre los ojos y lo ve pero que a ella no le hace nada”.

Según Morales, el Manco admitió los hechos en una declaración jurada que él mismo escribió.

“He dado fe de los hechos. Admito el asesinato, el cual tuve por mi propia mano. Apuñalé o le di puñaladas con un objeto de filo al muchacho y yo soy el responsable”, narró el agente quien luego de la confesión le preguntó al Manco si estaba encubriendo a alguien o le temía a algunas de las personas que se habían mencionado en la investigación como por ejemplo Arnaldo “Naldy” Colón.

A preguntas de la defensa del Manco, el agente federal dijo que cuando al acusado se le mencionó el nombre de Naldy, este dio por terminada la entrevista ya que se dejó a entrever que, en su infancia, alegadamente Naldy había abusado sexualmente de Rivera Seijo.

Durante la primera conversación que sostuvieron los federales con el Manco, este afirmó que desde los 17 años padecía de equizofrenia y que oía voces pero que las controlaba con medicamentos. Que estudió un año en la Universidad de Puerto Rico y que perdió su mano en un accidente automovilístico.

La vista preliminar sigue mañana con el testimonio del patólogo forense del Instituto de Ciencias Forenses.

Loading...
Revisa el siguiente artículo