Crónica: Dialogando con Oscar López

Por Inter News Service

Wilma E. Reverón Collazo, copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), tuvo ocasión de visitar por segunda vez a Oscar López Rivera. Acá les presentamos su testimonio, según la publicación del sitio Cubadebate:

“Cuando fui por primera vez en el 2014 acompañada del compañero Alejandro Torres Rivera, me quedé con las ganas de seguir hablando con él.

Así que no lo pensé mucho en cuanto tuve la oportunidad de ir de nuevo, esta vez acompañada por Noel Colón Martínez quien ha sido compañero de varios periplos a nivel internacional, y la abogada de Oscar, la querida Jan Susler.

“Criminal incorregible”

Le pregunto a Oscar sobre su estadía en la cárcel de Leavenworth, en Kansas, donde habían estado presos Oscar Collazo, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero. Oscar narra que llega a la cárcel de Leavenworth exactamente 23 meses después de la salida de Oscar Collazo e Irving Flores, en 1981.

Todos los presos en Leavenworth tenían un gran respeto no solo por la persona de Oscar Collazo sino por lo que había hecho Oscar Collazo por ellos. De Irving recordaban con cariño su afición por el handball. Con Andresito no habían tenido oportunidad de compartir, porque durante mucho tiempo había estado hospitalizado.

Recuerda cómo los guardias que lo transportaron a Leavenworth se referían sobre su persona como “un paquete”: “El paquete está por llegar”, oye decir a uno de los guardias. Otro le dijo: “Tú eres uno de los puertorriqueños terroristas. Un criminal incorregible y no perteneces aquí (en Leavenworth).

“Fue una experiencia bastante mala para él. Esta actitud respondía a un plan preconcebido para condenarlo de intento de fuga y justificar su ubicación en una cárcel de ‘súper máxima seguridad’ y confinamiento en solitaria por 12 años con de privación sensorial”, según explica la abogada Susler.

Oscar opina que el sistema carcelario ha cambiado y ha empeorado. El tratamiento que recibe el preso es insultante e irrespetuoso. Hay mucho racismo. Hay provocaciones. Nos narró la historia de un preso cubano al que se referían los guardias como ‘Fido’, nombre de perro, para provocarlo y justificar medidas disciplinarias contra él.

Nos contó además que en Leavenworth, después de sacarlo del hoyo donde lo mantuvieron 10 días, le dijeron que lo consideraban un preso notorio e incorregible y por lo tanto, no pertenecía allí, pertenecía a Marion, pero como estaba allí le iban a tener bajo vigilancia 24/7.

Si salía al patio, a los cinco minutos llegaba un guardia. Si tenía un libro en las manos, se lo quitaban. Uno se lo devolvieron ocho meses después. Le hacían examen de orina todas las semanas. Estuvo en Leavenworth entre agosto 1981 y junio de 1986.

El peso de las campañas

Cambiamos el triste tema de las cárceles para contarle de nuestro encuentro con el congresista Luis Gutiérrez, quien que organizó un recibimiento para Noel y cargó con nosotros para una actividad de recaudación de fondos que le brindaba una comunidad palestina en Chicago, que ni siquiera son votantes de su distrito.

Oscar expresa lo importante que es la solidaridad y como siempre ha habido este tipo de solidaridad con los palestinos. Recordó que antes había un grupo de iraníes en las universidades que habían huido del régimen represivo del Sha de Irán.

Cuando cayó el Sha, estos jóvenes regresaron a Irán, desafortunadamente no corrieron mejor suerte bajo el régimen del Ayatola Kjhomeini. Oscar ve como positiva una posible apertura ahora con Irán.

De Irán pasamos a hablar de la campaña por su excarcelación. Nos explicó que en la cárcel se recibieron miles de tarjetas en apoyo a su excarcelación como parte de una iniciativa que desarrolló el grupo 32xOscar, que dirige el doctor Fernando Cabanillas. Fueron tantas las que se recibieron que la cárcel botó gran parte de ellas y sólo le entregaron unas pocas como muestra.

A preguntas de Noel sobre si entendía que la campaña desplegada en Puerto Rico por los distintos grupos (Comité de Derechos Humanos, 32xOscar, Las Mujeres en el Puente) había ayudado a mejorar las condiciones de su encarcelamiento, Oscar contestó que sí, que hay respeto hacia su persona por el reconocimiento que recibe.

En la cárcel los demás presos saben quién es Oscar por la campaña. La licenciada Susler aclara que Oscar es también respetado por sus compañeros de cárcel por su comportamiento hacia ellos y por cómo se conduce en la cárcel.

Pero siguen existiendo condiciones especiales que le imponen a unos pocos y en el caso de él es al que más tiempo le han impuesto esa condición. Por ejemplo, cada dos horas tiene que ir donde un guardia a reportarse.

Jan Susler nos explicó que originalmente dijeron que era por 18 meses; 17 años después todavía tiene esa condición especial. Por tal condición, tampoco lo pueden cambiar a mínima. Susler explica que fue en 1998 cuando por fin lo movieron a una cárcel de seguridad máxima, después de haber cumplido 12 años en la cárcel de súper máxima seguridad.

El dinero negro

Sobre Obama, Oscar comentó que le resulta muy difícil de “leer”. Un día puede tomar una decisión buena y al otro día hacer algo que es repugnante. Obama, entiende Oscar, sobreestimó lo que él podía hacer como presidente.

Él no estaba preparado para lo que haría la derecha. El racismo es algo bien exaltado en la sociedad estadounidense. No iban a dejar a Obama hacer lo que él creía. No le iban a permitir hacer cosas contra los que controlan. Si Hillary llega a la presidencia, va a tener los mismos enemigos que tiene Obama. Ella su fuerza la tiene en Wall Street, opina Oscar.

Y dice que los puertorriqueños que han sido presos políticos han sido afortunados y lo importante es ver el corazón boricua en la campaña. Comparó la situación de los presos políticos puertorriqueños con otros presos, como Leonard Peltier y los afroamericanos, que cumplen por delitos relacionados a la lucha por los derechos de sus comunidades y lamenta la cantidad de años que han cumplido sentencias sin que tengan campañas de apoyo a su liberación tan amplia como la de Oscar.

Hay dos factores que él entienden inciden negativamente en los esfuerzos por su excarcelación: los sucesos del 9/11 y el conservadurismo, el derechismo. “Son tres” añadió, “soy el que queda. Vamos a echarle toda la culpa a él (refiriéndose a sí mismo) y él paga por todos”.

Oscar recuerda lo que le dijo un amigo estadounidense: Hay dos cosas importantes en este país, el crédito o el manejo del dinero. Cuando Nixon llegó al poder, instauró el macartismo de una manera sofisticada. Era un hombre muy inteligente. El instauró la trilateral.

Oscar está leyendo el libro “Dark Money” sobre los hermanos Koch. Explica que la generación del 60 no se formaba a imagen y semejanza de sus padres. Entonces el poder decidió que había que parar eso y para ello crearon los “think tanks”, como una manera de anticipar cómo controlar la economía y la sociedad.

El padre de los Koch fue el fundador del John Birch Society. Tienen mil millones de dólares para la creación de estructuras sofisticadas que forman la manera de pensar, sobre todo de las nuevas generaciones.

La junta de control fiscal

Por eso Oscar entiende que siempre el futuro va a depender de la juventud que se forme. Recordó los levantamientos de los jóvenes de los años 60. Sobre Puerto Rico, Oscar comentó que las condiciones están en la mejor posición ahora mismo para dar un salto. Sin embargo, identifica que tenemos (como movimiento) un fallo grandísimo. Nosotros no nos proyectamos a 15, 20 años.

Oscar considera que en vez de reaccionar, debemos actuar ante la ofensiva de la derecha que representan los hermanos Koch.

Puerto Rico está bajo la jurisdicción del Departamento de Interior, que es el más corrupto de EEUU. Comenta sobre el trato que le dan a los pueblos originarios en general recordando el trato que le han dado al pueblo Navajo.

Si estamos bajo el Departamento de Interior ¿cómo nosotros vamos a creer que tenemos control? ¿Cómo es posible que nosotros pensemos que si estamos bajo el Departamento de Interior podemos hacer algo?, cuestionó.

Sobre el tema de la junta de control fiscal federal, Oscar enfatizó que nos toca a nosotros definirnos. El fallo nuestro es que hemos permitido que se nos defina desde Washington (puso como ejemplo el Grupo Interagencial de Casa Blanca).

¿Cómo vamos a pensar que el Departamento de Interior tenga algo que decir sobre nosotros? ¿Cómo vamos a permitir que esas personas en Washington decidan lo que nos define? Miren cómo han tratado a los pueblos originarios. Lo mismo aplica al Departamento del Tesoro y al Grupo Interagencial de Casa Blanca, indicó.

Todo lo que se pueda sembrar, la semilla de la unidad es bien positiva. Yo no creo en el sectarismo. Yo soy independentista. Si se logra una semilla de unidad, eso es una victoria.

Oscar enfatiza la importancia de la diáspora en nuestras luchas.

“Yo creo en esa casa de campaña grande. Debemos tener la apertura para darles oportunidad a todos. Si una persona obra a favor de la patria, se le debe dar la oportunidad a esa persona. Hay que lograr que los jóvenes se queden, e impedir la fuga de cerebros.

Pero el que está en la diáspora no deja de ser puertorriqueño. Tenemos que buscar la forma de que los que están en la diáspora sigan aportando a Puerto Rico. Miren cómo los irlandeses han aportado con recursos a las luchas en Irlanda. Albizu entendió eso muy bien. Es algo con lo cual ya tenemos experiencia. Así que la clave es cómo unimos a la diáspora con Puerto Rico.

Nosotros que estamos acá se nos hace más fácil acercarnos al enemigo. Hay que aprovechar este momento.

Nosotros podemos echar a Puerto Rico para delante. Hemos logrado cosas. Hemos logrado que la semilla independentista no se pierda. La gente se siente orgullosa de su patria. Tenemos que sembrar la semilla que podamos. Necesitamos el compromiso de cada persona.

Para finalizar nos comentó: “Yo odio la indolencia, la indolencia mental y la indolencia física. Yo no quiero vagos alrededor mío”. 

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