Fuego cruzado en el Supremo por madres obreras

Por Metro.PR

Documento opinión concurrente

Documento opinión conformidad

Documento opinión mayoritaria Fiol Matta

En lo que podría ser una de sus últimas o su última opinión en nombre del Tribunal Supremo, la jueza presidenta, Liana Fiol Matta redactó una opinión favor de una madre trabajadora, quien demandó a su patrono por no proveerle un lugar adecuado para extraerse leche materna, lo que violentó su derecho constitucional a la intimidad.

Se trata de una demanda de Jacqueline M. Siaca, supervisora de seguridad contra Bahía Beach Resort & Golf Club. La opinión mayoritaria fue respaldada por las juezas Fiol Mata, Anabelle Rodríguez, Maité Oronoz y Mildred Pabón Charneco. Además del juez asociado Luis Estrella. Los jueces Rafael Martínez Torres, Erick Kolthoff y Edgardo Rivera García emitieron una opinión concurrente en la que debaten la discusión al amparo de derechos constitucionales, pues aducen que se restringe el campo de acción de los representantes electos por el pueblo y se dificulta la creación y conservación de empleos en Puerto Rico. El juez asociado Roberto Feliberti disintió de la mayoría, pues estaba conforme con el Tribunal de Apelaciones que en septiembre de 2012 determinó que el patrono había provisto tiempo y espacio para que la demandante se extrajera su leche materna, además de apuntar a que “no se podía entender que la Asamblea Legislativa le impuso a los patronos privados la obligación de construir facilidades permanentes” para lactancia.

La opinión mayoritaria del Supremo es contundente y está contenida en 50 páginas, que además se complementan con 20 páginas más de la opinión de conformidad de la jueza Pabón Charneco. La jueza presidenta establece en la opinión mayoritaria que hay una obligación de los patronos a habilitar un espacio que sea privado, seguro e higiénico para que las madres trabajadoras que opten por la lactancia materna como método de alimentación para su recién nacido puedan llevar a cabo el proceso de extracción.

“En esta opinión reconocemos esta realidad jurídica y reforzamos la legislación laboral protectora de nuestras trabajadoras, derrumbando prácticas que durante demasiado tiempo han afectado el derecho de una madre a decidir, en la intimidad de su conciencia y libre de presiones laborales, qué alimento quiere dar a su recién nacido”,  lee parte de la opinión.

El caso se remonta a 2008 cuando la trabajadora informó al patrono que estaba amamantando a su hija y que era su intención continuar haciéndolo una vez se reincorporara a su trabajo. Desde entonces, se relatan todos los inconvenientes que tuvo la demandante para que se le proveyera un espacio higiénico y privado  para la extracción de leche materna. Inicialmente, la mandaron a utilizar el baño, pero ella lo objetó. Pasó por oficinas, covachas y vagones de construcción Incluso, se detallan presiones laborales por el tiempo que tomaba para la extracción. Como consecuencia de esta cadena de eventos, la mujer vio reducirse su producción de leche materna, además de tener que recibir tratamiento psiquiátrico por depresión. Estuvo bajo tratamiento de anti-depresivos por un año.

El Tribunal de Instancia falló a favor de la demandante luego de aquilatar la prueba que incluyó el testimonio de peritos. Sin embargo, el Tribunal de Apelaciones falló a favor del patrono.

La legislación vigente establece que en Puerto Rico toda madre trabajadora que se encuentre lactando podrá disfrutar, luego de reinstalarse a sus labores, de un período de una hora  para la lactancia, que puede dividirse en dos períodos de 30 minutos o tres períodos de 20 minutos con una vigencia de hasta 12 meses, a partir de su regreso al centro de trabajo.

Al hacer referencia al derecho constitucional a la protección de la intimidad, el Supremo destaca la protección contra ataques a la honra, reputación y vida privada. Sostienen que en casos como el que se resuelve, la consecuencia es que el patrono interfirió con el derecho de la madre a tomar una decisión importante en relación a la crianza de su recién nacido, por lo que violó su derecho a la intimidad. Aclaran que esta violación solo ocurre cuando la madre se ve obligada a dejar de lactar a su criatura por la negligencia del patrono. No es una aplicación automática porque se demuestre que el patrono no provea un lugar privado, seguro e higiénico para la extracción de leche.

En la opinión mayoritaria, se apunta a que en la opinión concurrente del juez Martínez Torres se intenta victimizar nuevamente a la señora Siaca, al echarle la culpa a ella de la violación a su derecho que cometieron su patrono y sus compañeros de trabajo.  

En su opinión concurrente, la jueza Pabón Charneco hace una exposición que dice está movida por razones que trascienden el papel y la tinta. Cuestiona que en estos tiempos quede largo camino por recorrer para lograr la igualdad genuina para la mujer trabajadora en Puerto Rico. “A estas alturas de nuestro desarrollo como sociedad, confieso que me estremece la realidad que trajo esta controversia ante nuestra consideración”, lee parte de la opinión. La jueza tiene fuertes palabras para describir la opinión del juez Martínez Torres. “Si cortas de vista son las expresiones del juez asociado Martínez Torres con relación al derecho a la intimidad en la vertiente discutida en el acápite anterior, lo expresado por este en cuanto a la expectativa de privacidad de una madre lactante es, francamente, pasmoso y perturbador. Incluso, lo acusa de tener un pensamiento “patriarcal aterrador que, en lo personal, pensaba había sido superado por nuestra sociedad. ¡Qué lástima!”.

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