Municipios del suroeste enfrentan despoblación

La recesión del crecimiento natural es la causa.

Por Inter News Service

Uno de los sectores turísticos más visitados en la isla, el suroeste, irónicamente enfrenta más que cualquier otro lugar en Puerto Rico la despoblación no causada por emigración, sino porque mueren más personas de las que nacen.

En los últimos cuatro años, Puerto Rico ha perdido por emigración a cientos de miles de residentes a causa de la prolongada crisis económica. De una población de alrededor de 3.8 millones hace una década, hoy ronda los 3.4 millones.

A este factor habría que añadirle que la restante población no se reproduce lo suficiente para mantener su crecimiento natural y necesario. Las perspectivas para el 2020, para toda la isla, son desesperanzadoras, cuando se teme que finalmente la descendente línea de nacimientos cruce fatalmente la horizontalmente estable línea de defunciones.

“Se espera que debido a los patrones en nacimientos y defunciones observados durante este período, antes del 2020 el crecimiento natural o vegetativo en Puerto Rico sea negativo. Esto significa que ocurrirán más defunciones que nacimientos y será un factor importante en la disminución y envejecimiento de la población”, indica el reciente Informe de la Salud en Puerto Rico 2015.

“El crecimiento natural o vegetativo es la diferencia entre los nacimientos y las defunciones. A medida que el número de nacimientos sea mayor al número de defunciones, el crecimiento natural será positivo, lo cual podría significar un aumento en la población siempre y cuando la migración se mantenga estable”, se explica en el informe.

“Si el número de defunciones es mayor que el número de nacimientos, se dice que el crecimiento natural es negativo y podría significar una disminución en la población siempre y cuando la migración se mantenga estable”, se añade. No obstante, la migración se ha incrementado, lo que añade otro factor social desestabilizador al del escaso número de nacimientos.

El problema es que esas proyecciones negativas ya están ocurriendo en el área que comprenden los municipios de Mayagüez (-157), Cabo Rojo (-35), Hormigueros (-35), Lajas (-23) y San Germán (-14).

“Para el año 2013, estos municipios tuvieron un crecimiento natural negativo, al ocurrir más defunciones que nacimientos”, afirma el informe, un documento que expone otros renglones de salud preocupantes para Puerto Rico y sobre el que La Fortaleza, sede del poder ejecutivo, no ha hecho expresiones ni se conoce qué medidas urgentes está tomando.

El Departamento de Salud informó que “en 2004 ocurrieron un total de 51,239 nacimientos, mientras que para el 2013 los nacimientos alcanzaron un total de 36,580. Esto representa una disminución de un 28.6% respecto a los nacimientos del 2004 o una disminución de 14,659 nacimientos. Este descenso en los nacimientos representa uno de los factores principales en la disminución de la población”.

La secretaria de Salud, Ana Ruíz Armendáriz, quien firma el documento preparado por la Secretaría Auxiliar de Planificación y Desarrollo, advierte que dicho esquema representa “grandes retos para el país. Esto se traduce en reducciones en las proyecciones de recaudos, aumentos en las tasas de dependencia de las personas mayores de 65 años, disminución de fondos federales en programas de prestación de servicios, cambios en la demanda de servicios de salud, educación, transportación y vivienda, entre otros”.

Esos retos ni siquiera son para el futuro, pues ya, aunque existe una población anciana mayor que extiende su vida durante más tiempo, la inversión total en la salud ha ido decayendo aceleradamente en los últimos tres años.

Esta inversión total -según el informe- se contabiliza sumando todos los fondos que se destinan en los sectores público y privado para sustentar los servicios.

Se especifica que en el 2011 la inversión en salud llegó a su más alto nivel, con 12,234 millones de dólares. En el 2010 la inversión había sido de 12,058 millones. Sin embargo, ya en el 2013 la inversión bajó a 11,717 millones y a 10,877 millones en el 2014. El resultado es un declive en la prestación de servicios.

Si se miran estas estadísticas por la inversión en salud per cápita, es decir, por cada persona que recibe servicios de salud en toda la isla, tuvo su máximo crecimiento en 2011. En el 2004 la inversión fue de 1,700 dólares y aumentó hasta 3,301 dólares en el 2011. Esta inversión per cápita bajó a 3,065 en 2014

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