Tres balleneros japoneses regresaron este sábado al puerto de Shimonoseki tras haber cazado 333 ballenas en aguas del Antártico y cerrando la temporada. La práctica está rodeada de fuerte polémica, sobre todo en el ámbito internacional.

La caza de ballenas es ilegal desde 1986, pero un resquicio legal permite hacerlo si es por motivos científicos. Según fuentes oficiales, con estos viajes se recogen datos sobre la población de ballenas y el ecosistema en el Antártico. En cualquier caso, el Gobierno busca restituir la legislación que permita la caza con fines comerciales.

La práctica ha sobrevivido incluso a una sentencia en contra de la Corte Internacional de Justicia. En 2014 sentenció que la caza de ballenas japonesa no tenía fines científicos. Pero tras suspender la actividad durante un año y recortar las capturas, sigue adelante.

Así, completaron el objetivo de cazar tres centenares de ballenas de la variedad ‘minke’, que llegan a los diez metros.

Las embarcaciones no se toparon con protestas de activistas como en anteriores ocasiones. En ese sentido, ya desde el año pasado el Sea Shepherd, el icónico barco de la organización ecologista internacional del mismo nombre, evita la confrontación con los balleneros al entender que tiene mínimas posibilidades de éxito.

La misma Sea Shepherd publicó el pasado noviembre del 2017 imágenes en las que se veía cómo es la caza de ballenas por parte de barcos japoneses. Un vídeo con el que se busca denunciar la brutalidad de esta pesca. LAVANGUARDIA

Te puede interesar

 

Sigue Leyendo

Noticias

Emiten advertencia de inundaciones costeras

Noticias

Swain pide más información sobre plan de ajuste Cofina

Noticias

Duro golpe económico al cannabis medicinal

Destacados

Arrestan a La Diabla, una de las más buscadas

Jefe del FBI anuncia habrá súper operativo en la isla

En alerta beneficiarios del seguro social por si tendrían que llenar planilla federal

Duro golpe económico al cannabis medicinal

Guaidó se declara presidente; Maduro rompe con EEUU