Más de 15 horas de cirugía, dos quirófanos y 20 especialistas fueron necesarios para separar a Samuel y Ezequiel, dos niños costarricenses que nacieron en diciembre del 2015 con las cabezas unidas, pero sin compartir ni el cerebro ni el cerebelo.

El procedimiento se realizó en el Hospital Nacional de Niños, de Costa Rica. Desde hace dos años, los médicos les habían colocado cuatro aparatos a ambos niños debajo del cuero cabelludo para expandirles la piel y tener espacio suficiente para reconstruirles las cabezas después de la operación.

Además, los pequeños fueron sometidos a exámenes como tomografías y resonancias magnéticas para evaluar los riesgos de la intervención con el fin de que sus padres estuvieran al tanto. También se consultaron especialistas en Estados Unidos.

“El poder de Dios se hizo ver hoy en las manos, mentes y corazones de un súper equipo de profesionales, pero también de mis ángeles que quieren vivir, quieren regresar a casa. Están separados mis amores, necesitamos sus oraciones para lograr una exitosa recuperación”, escribió en su cuenta de Facebook Evelyn Badilla, madre de los niños.

Este caso es el primero de ese tipo que se atiende en el Hospital Nacional de Niños. Una situación similar se vivió hace dos años, pero una de las siamesas separadas había muerto en el vientre de la madre. 33 años atrás habían separado a otras siamesas unidas por el tronco y con los corazones entrecruzados.

Sigue Leyendo

Noticias

Se fuga confinado mientras realizaba tareas de ornato en Cementerio de Río Piedras

Noticias

Familia en Añasco busca a anciano desaparecido

Noticias

¿Cuánto gana cada alcalde en Puerto Rico?

Destacados

Pasa la reválida el hijo mayor de Héctor Ferrer

Piden estado de emergencia ante violencia machista

Tres jóvenes caen por un barranco en Morovis

Maestros y empleados públicos demandan al gobierno por las cuentas de retiro

Keyllita hace pasteles en Noticentro