Hija de primer medallista boricua se desborda en elogios para Puig

Por Inter News Service
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Nayda Venegas Brown, hija menor del primer medallista olímpico puertorriqueño, Juan Evangelista Venegas, se desbordó en elogios para Mónica Puig tras convertirse en la primera atleta puertorriqueña que, representando a Puerto Rico, logra la medalla de oro en unos Juegos Olímpicos.

“Ayer se cumplieron 68 años de la gesta de mi padre en Londres (1948), y hoy nuestra Mónica Puig nos regala la medalla de oro en el tenis olímpico. No podría describir con palabras el orgullo que siento en estos momentos, no solo por Mónica, sino por todos nuestros atletas que nos han estado representando”, señaló Venegas Brown.

Apuntó que se refiere “tanto a los deportistas que compitieron por Puerto Rico como con Estados Unidos, como fue el caso de la también medallista de oro puertorriqueña Laurie Hernández, en gimnasia. ¡Vaya para todos ellos mis respetos y mi agradecimiento por representarnos dignamente!”, sostuvo la candidata al Senado por el Partido Nuevo Progresista (PNP).

“Es evidente que el gran logro de Mónica, más allá de la medalla, es haber unido a todo el pueblo de Puerto Rico por encima de líneas partidistas. Así como mi padre trajo a la isla un sentimiento de esperanza y de ‘se puede’, que tanto necesitábamos en ese entonces, Mónica nos ha vuelto a recordar que sí, que con trabajo arduo, entrega, amor y humildad, sí se puede”, apuntó.

Agregó que “por eso el ‘Pica Power’ de Mónica Puig tiene tanto significado, porque trasciende las canchas de tenis y los Juegos Olímpicos para impactar los corazones de todos por igual. Hoy, a pesar de la crisis económica y social que vivimos, Puerto Rico sonríe, gracias a Mónica Puig”.

El boxeador Juan Evangelista Venegas ganó medalla de bronce en el peso Gallo en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, y Nayda Venegas recordó que su padre viajó a Londres en un barco de carga, durmiendo en el piso, y practicando sin los recursos que tenían los atletas de otros países a los que se enfrentaría.

El último día tuvo cinco peleas, ganando cuatro, aunque reportes de prensa de entonces reseñan que él ganó la última pelea, pero se la robaron por ser negro y de una islita que muy pocos conocían, con todo lo que eso implicaba por entonces.

“Hoy, aunque las condiciones de entrenamiento y de preparación de nuestros atletas no se comparan con las de entonces, hay que reconocer que falta mucho camino por recorrer. Hoy no es día para otra cosa que celebrar este regalo que nos ha hecho el Señor, a través de figuras como nuestra Mónica Puig”, finalizó Venegas Brown.

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