Cegados con la austeridad

"La suma de estas propuestas no aportan al desarrollo económico y social de la ciudadanía".

Por Hiram Guadalupe

El pronóstico que se espera para el próximo año revela un estancamiento mayor en nuestra economía y una política de ajustes fiscales con efectos nocivos en las condiciones de vida de trabajadores y profesionales, así como en el resto de la población, principalmente jubilados y desempleados.

El pie forzao para ese escenario lo ofreció el gobernador Alejandro García Padilla cuando, hace poco más de una semana, compareció en Nueva York ante los nuevos regentes del Gobierno de Puerto Rico, los siete miembros de la Junta de Control Fiscal, y presentó el plan que, según él y su equipo de trabajo, debe marcar la ruta del país en el próxima década.

Desentendido de las necesidades del país, siendo un político en retirada y con un récord de fracasos interminable, el actual inquilino de La Fortaleza abogó por la implantación de una política austera basada, entre otras cosas, en la reducción de la jornada de empleados públicos, despidos y cambios en la legislación laboral.

Como medida para cuadrar las finanzas públicas, también presentó la eliminación de la aportación que reciben los empleados del Departamento de Educación que se retiraron antes del año 2014.

La suma de estas propuestas no aportan al desarrollo económico y social de la ciudadanía y, por el contrario, van directo a agravar la difícil situación que se vive en nuestro día a día.

El conjunto de las medidas presentadas por García Padilla no son más que una ruta simpática para los miembros de la Junta, quienes, en su afán por cuadrar las finanzas públicas, han advertido su intención de anteponer los intereses de los bonistas a los del bienestar colectivo.

En su primera cita ante la Junta, el ejecutivo no puso énfasis en, por ejemplo, la importancia de establecer recortes en los gastos superfluos del gobierno, cortar fondos a la Legislatura, eliminar contratos inoficiosos, asumir medidas dirigidas a la regionalización de servicios municipales y establecer tasas contributivas justas que alivien la carga de los sectores trabajadores y profesionales.

Una vez más, el libreto del Gobierno se sostuvo en reafirmar la doctrina de la austeridad, que para muchos economistas y representantes de sectores industriales se ha convertido en dogma para el manejo de nuestra crisis financiera y una vía para resolver el problema de la deuda pública.

Empero, quienes han estudiado bien los efectos que han derivado esas medidas de austeridad, típicas de la ideología neoliberal, han evidenciado que los recortes en el gasto público, los despidos y la flexibilización en las normas laborales no son beneficiosas para nadie.

En sus investigaciones, Paul Krugman, Premio Nobel en Economía, ha concluido que, en aquellos países donde se han afanado por imponer políticas neoliberales para solucionar sus problemas económicos y financieros, estos han tenido el efecto de provocar un empobrecimiento mayor de la población y, contrario a lo esperado, nunca lograron impulsar el crecimiento económico prometido.

Sin embargo, la respuesta eficaz —ha dicho Krugman— debe ser una expansión fiscal con programas de estímulo al aumento en el gasto público, tanto para crear empleos como para poner dinero en los bolsillos de los consumidores, a la vez que se trabaja en una política de reducción de impuestos acompañado de un plan de desarrollo económico y una verdadera reestructuración de la deuda.

Aun cuando García Padilla se despide de la gobernación en unos meses, ha dejado en manos de la Junta de Control Fiscal un plan nefasto que, de implantarse, empeorará más nuestra maltrecha condición económica y social.

Esta situación impone un reto mayor a los candidatos que aspiran a sucederle, quienes deberían expresarse con más concreción sobre las propuestas que ha presentado el gobernador. El tiempo corre y el gran desafío está en cómo se defiende el bienestar social de la ciudadanía y qué herramientas utilizamos para desarrollar nuestra economía ante una junta conformada para beneficiar los intereses de quienes nos han atropellado.

Loading...
Revisa el siguiente artículo