Aprendizaje constante

Lea la opinión de Daniela Droz

Aprendizaje constante

Por: Daniela Droz

Ya han pasado cuatro hermosos años desde la llegada de mi niño bello, Mi peludo, cuatro años de constante aprendizaje acompañado de un amor inconmensurable e indescriptible.

Hoy quería compartirles cómo he aprendido a manejar mi paciencia ante las rabietas de mi hijo y su carácter. Debo aceptar que, como muchos padres, y siendo madre primeriza he perdido muchas veces el control. Entonces, en el camino, voy descubriendo que mi niño es un ser que llegó hace poco a este mundo y me está estudiando para ver hasta dónde puede llegar. Él, además de descubrirme, también está estudiando y descubriendo un mundo, distintas personas y cosas que jamás había visto.

Así que voy analizando y diciéndome a mí misma: “¿Por qué te desesperas si eres tú quien tiene que mostrarle el camino porque él no lo conoce? Y les juro que, poco a poco, aprendí a ignorar los gritos diarios antes de bañarlo, antes de lavarle la boca en las mañanas, el famoso “no, no” que le despierta de vez en cuando para cada pregunta que le hago, el llanto para no soltarme cuando llegamos al preescolar y, GRACIAS A DIOS, me ha funcionado, cuando descubre que, aunque llore, grite o “patalee”, igual hay que hacer lo que toca hacer.

Significa que el llanto cada vez dura menos, y mi Fe me dice que pronto esas cositas cambiarán. A la vez, está en una etapa maravillosa, enamorado de Mami fuullll, lol. No me suelta ni en las cuestas, pero me lo disfruto porque sé que eso cambiará algún día y voy a extrañar ese rabito que me persigue a todos lados. Les comparto todo esto porque, a veces, las mamis que estamos criando solas a nuestros niños nos sentimos como si fuéramos las únicas en el mundo atravesando una crisis y no es así. Somos muchas llevando el peso de un hogar, pero SE PUEDE con amor, Fe, orando mucho y disfrutando cada etapa, porque estos tiempos se van y no vuelven jamás.

Kennito…, hijo mío. te amo, y todos los días de mi vida ruego a Dios mayor paz en mi corazón para enfrentar lo que venga, gracias por enseñarme a confiar y por aumentar mi fe. Dios es bueno.Aprendizaje constante