Mi trágica experiencia con el bótox

Lea la columna de opinión de Denise Pérez.

Mi trágica experiencia con el bótox

Por una extraña razón, de esas cosas que solo me pasan a mí, una noche salí soñando que me había inyectado bótox.

Nunca he entendido este asunto de los sueños ni cómo el cerebro elige en qué loquera concentrarse. Y es un lío, porque soy de soñar todos los días, todos los días. Y, como soy demasiado curiosa, a veces me meto en Internet para ver si es que Dios o mi abuela Geña me están mandando un mensaje desde el cielo. Y así fue que un día conseguí un “diccionario de interpretación de sueños”. Es una de mis páginas más visitadas porque sueño cosas locas. Gracias a él he conocido la interpretación de mis sueños ahogándome, o cayéndome, o volando (sí, he volado como pájaro en sueños), o perdiendo un diente.

Hasta el día que soñé que me había inyectado bótox, el sueño que más me aterraba era el que perdía un diente. Ese no requiere de mucha interpretación. Eso para mí sería volverme loca. No soy Sonya. No lo aceptaría con tanta entereza. Pero si busca usted el diccionario del que le hablo, soñar que se les caen los dientes representa su temor de hacer el ridículo en la vida real, que le falta la seguridad necesaria para realizar una tarea específica y le preocupa que los demás se rían de usted. Es como el pelo de Sansón. Se lo corta y pierde la fuerza. Pues el diente se le cae y pierde la seguridad. Bastante lógico.

Gracias a ese diccionario he conocido muchas curiosidades, de esos datos que uno se mete al cuerpo y que son verdaderamente inservibles hasta para conversaciones de sobremesa. “Soñar con agua”, “soñar con boda”, “soñar con muerte”, “soñar con la tabla del Ouija”… Todas esas cosas están en mi diccionario amigo. Pero mi amigo me falló el día del bótox. “Soñar con bótox”. No se encontró su búsqueda. ¿Cómo es posible? ¿Será que nadie sueña con bótox?

Pues me tocó entonces interpretarlo a mí y no fue lindo. A ver. Mi sueño fue el siguiente: Me inyecté bótox y se me desaparecieron los ojos. O sea. ¿Quién sueña con eso? Pues parece que solo yo, porque en el diccionario no estaba. La sensación que tenía mientras soñaba era verdaderamente desesperante. ¿Dónde estaban mis ojos, miopes pero míos? Lo otro más loco es que no tenía ojos, pero yo estaba en el espejo y me veía. Así que no sé cómo me miraba. ¿Dónde coño están mis ojos?

“Soñar con bótox” no estaba en el diccionario, pero “soñar con ojos” sí. “Si sueña con que tiene algo en el ojo, representa posibles obstáculos en su vida. Soñar que solo tiene un ojo indica que se niega a aceptar otro punto de vista, y, si sueña que sufre una herida en un ojo o que no los puede abrir, significa que se niega a reconocer la verdad”. ¡Eeeee fuaaaaa!

No estoy clara aún de qué verdad es la que no quiero reconocer, pero quizás lo que debo reconocer es que, aunque empieza a hacerme falta un poco de bótox, no debo hacerlo. Prefiero tener ojos.