Secretaria Keleher:

Secretaria Keleher:

Bienvenida a la vida pública puertorriqueña, secretaria designada del Departamento de Educación, Dra. Julia Keleher. Me imagino que tras la conferencia de prensa de ayer en la que el gobernador electo, Ricardo Rosselló, la presentó al país, le dieron varios tips sobre como mejorar. Y usó el inglés a propósito.

Le habrán dicho que habrá que perfeccionar su comunicación pública. También que trabajarán con usted en ser más puntual en las contestaciones a la prensa.

A mi me chocó el que tuviera cierta dificultad en transmitir sus ideas en español, por tratarse del puesto a ocupar: la jefa de los maestros de Puerto Rico, que entre otras cosas tienen la tarea de enseñar la forma correcta de comunicar.

Reconozco sin embargo que a una o a dos generaciones nacidas y criadas en la isla eso les importe poco ya que el spanglish y el maltrato a nuestro vernáculo es parte de la comunicación diaria entre los boricuas. Hay que reconocerle, en ese aspecto, que a pesar de su formación de vida en Estados Unidos, maneja con una fluidez asombrosa el idioma que no es su primario.

Con todo lo anterior ya tendrá tiempo de trabajar y estos asuntos no deben desviarle mucho su atención sobre los que son verdaderamente importantes ante el hecho ineludible de que será a partir del lunes la Secretaria de Educación de Puerto Rico, nombramiento, claro está, que deberá confirmar en su momento el Senado.

Sobre sus hombros está lo que ya de manera trillada es identificado como el mayor “monstro burocrático” del Gobierno de Puerto Rico. Es la agencia que tiene el presupuesto más grande, se dice con insistencia. Es la agencia que tiene más dinero que muchos países latinoamericanos, se escucha hasta con cierta retórica, desmentida por varios exsecretarios. Y es que los que le han antecedido dicen que esa aseveración es un imaginario, pues el paquete de fondos federales que se recibe opera bajo un sistema de reembolsos sobre servicios ya prestados y todos sabemos el problema de liquidez del fondo general estatal para desembolsar dinero. De eso sabrá usted más que yo.

A usted y su equipo de trabajo, los puertorriqueños que quieren ver bien a su país, le desean todo el éxito del mundo. Aunque se comprende poco, será la elevación del Departamento de Educación a su nivel más óptimo, lo que llevará a nuestra isla a un progreso futuro sostenible. Los demás temas en la agenda gubernamental a tratarse en el futuro inmediato, dada nuestra situación económica, buscarán resolver unos problemas a corto y mediano plazo. Pero ningún otro proyecto como el de la educación del país, garantizará nuestro bienestar colectivo permanente.

Está ante un Departamento de Educación complejo, cuya “clientela”, en gran parte,  proviene de sectores marginados con numerosos problemas en su entorno social y familiar. Está ante un aparato que tiene que impartir la enseñanza a niños y jóvenes de una isla, que aunque pequeña, tiene características regionales muy distintas. No puede ser igual la dinámica en una escuela en el barrio Playa de Guayanilla que en la de un sector rural de Utuado, sobre todo si queremos que el fruto de esa gestión se convierta en motor de nuestro desarrollo económico.

Debe entender también que está ante un sistema que, a pesar de los históricos esfuerzos institucionales para que se reme en una dirección contraria, está en un país que resiste un cambio cultural y de su nacionalidad. Tanto así, que el sistema ha fracasado en la metodología que ha usado en la enseñanza del inglés como segundo idioma, graduando estudiantes que más tarde, en su mayoría, no son capaces de utilizarlo en su vida profesional, a pesar de estar 12 años, todos los días de su vida escolar, “aprendiéndolo”.

Los issues procesales y administrativos son cruciales. Pero, nunca se olvide de que cada gestión debe redundar en una mejor educación a cada uno de nuestros niños y jóvenes. La mayor de las suertes, Dra. Keleher.