Habló el americano

"La deuda de Puerto Rico es de tal magnitud que restructurar la deuda va a ser esencial"

Habló el americano

La pasada semana el gobierno de los Estados Unidos le habló a Puerto Rico y a los acreedores de nuestra deuda, dibujando un mapa de lo que puede venir a partir del próximo año. Todo el mundo va a tener que ceder, incluyendo los acreedores, sindicatos, empleados públicos, y nosotros, los ciudadanos. Así de grande es el embarre que hemos formado. Y no diga “yo no he formado nada, eso fue el gobierno”.

 

En primera instancia, los gobiernos los elegimos nosotros, y en segundo lugar usted sabe muy bien que poco le importa a la ciudadanía la situación económica del aparato gubernamental. En términos generales hemos elegido por el que más regale, “el que más me dé” y se castiga al que “no me dió” o el que me hizo esto o aquello. Vivimos en una sociedad individualista y poco nos importa lo que le pase al otro. Eso ocurre, por ejemplo, hasta con los sindicatos que espetan sus colmillos al bolsillo del pueblo exigiendo convenios con ridiculeces como el día del astronauta, o cobrar más dinero por trabajar menos, etc..

 

“La deuda de Puerto Rico es de tal magnitud que restructurar la deuda va a ser esencial. Estamos prestos a comenzar conversaciones consensuales con los bonistas y esperamos llegar a unos acuerdos con ellos en su día a través del Título 6 de la Ley PROMESA”, advirtió la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), que en su mayoría está compuesta por puertorriqueños, pero no deja de ser un organismo del gobierno de Estados Unidos.

 

Así que si alguien pensaba que la junta venía solo a machetear las finanzas gubernamentales y no tocar a los acreedores, pues ya puede verse lo equivocado que está. Ahora bien, esos grupos siempre “tendrán la razón”. Apostaban a que no se tocaría a los acreedores. Si fuera un “haircut” de 10%, dirían que debe ser de 20%, y si es de 20%, dirían que debe ser de 30% y así sucesivamente hasta decir que no se debe pagar la deuda y punto. Nunca estarán satisfechos.

 

De otra parte, el mensaje de la JSF también fue dirigido a la administración del Dr. Ricardo Rosselló, que ya levantó su queja sobre la espectativa de la junta respecto a lo que hay que hacer. Muy hábilmente el equipo de Rosselló dejó ver algo de sus cartas al proyectar que “combatirá”  determinaciones de la JSF para “defender” al pueblo. Eventualmente dirán que lo doloroso fue culpa de la Junta y los resultados positivos por sus acciones gubernamentales. Es naturaleza política de todos los gobierno culpar a otro de lo malo y adjudicarse las glorias, sean o no sean propias. Lo hemos visto siempre, incluso en la actual administración.

 

“Confíamos en que la administración entrante comparte el sentido de urgencia de esta Junta para colaborar de manera efectiva y arrojada en este esfuerzo”, añdió la JSF. Fíjese en una palabra, que creo es la más llamativa: “arrojada”, que no es otra cosa que valiente, intrépido o atrevido.

 

Entre las recomendaciones adicionales que hace la junta está: promover que la clase dependiente del gobierno se mueva a la clase trabajadora con un Crédito Contributivo por Ingreso Devengado; una reforma laboral que revise los reglamentos, pensiones, vacaiones y otros; revalorar las propiedades, al tiempo que se otorguen incentivos la inversión inmobiliaria, disminuir los subsidios a los municipios, desechar servicios no escenciales del gobierno, consolidar agencias, entre otras cosas.

 

Sin embargo, como he expresado antes, esas medidas de ajuste fiscal no pueden darse solas, tienen que venir acompañadas de medidas que ayuden a activar la economía. El mismo día que la JSF dió sus recomendaciones, el grupo de trabajo bipartidista del Congreso para el desarrollo económico de Puerto Rico (Task Force), también dió sus recomendaciones. Entre ellas enmendar la Sección 24 del Código de Rentas Internas para autorizar a familias elegibles en Puerto Rico a reclamar el crédito contributivo federal por uno o dos hijos dependientes (actualemnte es por 3 o más), incrementar y hacer permanente el rembolso por arbitrios al ron importado, reducir contribuciones federales a empresas americanas de manufactura que operen en la isla, trato contributivo competitivo a empresas americanas que se establezcan en Puerto Rico, aumentar las importaciones de productos locales, ofrecer mejores condiciones en los préstamos del gobierno federal para pequeñas y medianas empresas puertorriqueñas, entre otras 72 recomendaciones. Hasta el Caño Martín Peña, uno de los sectores más pobres de la isla está en las recomendaciones de desarrollo económico.

 

Tanto lo que propone la JSF como el Task Force de desarrollo económico son recomendaciones para trabajar. A grandes rasgos, y por lo que ocurrió el pasado martes, que ambos organismos hablaron, se ve una acción concertada del gobierno estadounidense. Como les indiqué, esto es un dibujo de la ruta que se debe seguir y no solo dependerá de ellos (Estados Unidos), sino que también dependerá de nosotros.

 

¿Cuán duradero podría ser el dolor de este proceso para poner la casa en orden? Dependerá de cuánto decidamos nadar contra la corriente, cuánto se dejará llevar usted por los grupos que se oponen a todo. Si nos unimos y remamos todos para el mismo lado, la recuperación sera más rápida y efectiva, pero como les digo, si nos resistimos a todo y nadamos contra la corriente, pues va a doler más, por más tiempo.