Sobre los nombramientos

Lea la columna de Rafael Lenín López.

Sobre los nombramientos

El gobernador electo, Ricardo Rosselló, ha cogido impulso en las designaciones a su gabinete y equipo de trabajo de cara a la toma del poder el 2 de enero.

Ya ha nombrado a sobre una decena de funcionarios, incluyendo a quien de facto será el vicegobernador del país, designación que recayó en el exsecretario del DACO, Luis Rivera Marín. Aunque aún quedan algunos nombramientos importantes que tienen que ver con agencias importantes, tales como Educación, Hacienda, Banco Gubernamental de Fomento y Salud, ya podríamos comenzar a evaluar algunas de las designaciones.

Debo decir que, a pesar de que podrían haber señalamientos de observadores que esperaban rostros más resfrescantes o más vinculados a los puestos que ocuparán, los anuncios hechos son acertados por una razón que incide de manera importante en la ejecución de la política a implementarse a partir de enero: la comunicación pública.

La mayoría de los que conocemos y que han recibido designaciones del gobernador electo tienen la cualidad de ser buenos comunicadores. Esa fue precisamente una de las fallas principales entre los jefes de agencia de la administración saliente.

Una máxima en la política y en el gobierno es la que afirma que la percepción resulta ser realidad. Por más capaz, preparado y eficiente que sea un funcionario en un puesto importante en el gobierno, si no cuenta con el don de comunicar bien sus gestiones ante la prensa y, por ende, ante el país, está destinado al fracaso. Y es que, si la gente percibe que es un incompetente por el mero hecho de que no se le entiende en su discurso público, eso se dará por hecho aunque no sea cierto. La clave será, entre esos funcionarios, tener a su lado a subalternos de confianza que sean altamente competentes en operar el día a día de la agencia que les corresponda.

Rivera Marín, Wanda Vázquez (Justicia), Ramón Rosario (Asuntos Públicos), William Villafañe (Gobernación), Waldemar Volmar (Recreación y Deportes) y Carlos Mercader (Oficina de Puerto Rico en Washington) son ejemplos de ello. Son personas que dominan el escenario público, están acostumbrados al intercambio con la prensa y saben cómo y cúando comunicar las cosas. Al menos esa ha sido la experiencia hasta ahora con ellos en los espacios que han ocupado.

Me parece que la estrategia clara en la próxima administración de gobierno es que, acompañado de sus acciones, quiere comunicar mejor sus decisiones tras lo ocurrido en el cuatrienio que está por terminar. Ello no puede implicar ni sugerir ocultar o no ser transparentes con la ciudadanía. El acceso de la ciudadanía a la información pública y a la fiscalización de la prensa sin obstáculos serán elementos fundamentales para que se garantice al menos una confianza del país a sus administradores.