Football leaks

Lea la columna de Mariliana Torres.

Football leaks

En el fútbol o balompié también se cometen faltas contra la libertad de prensa. Football Leaks es un lugar en la Internet donde se publica información valiosa sobre los jugadores de fútbol. El contenido es el resultado de miles de horas de investigación periodística y la revisión de millones de documentos filtrados. Como es obvio, a los implicados no les gusta lo que se revela y mucho menos cuando los endiosados jugadores parecen ser evasores fiscales. Football Leaks equivale al ya conocido WikiLeaks. Se filtra información que periodistas investigativos corroboran. El lector quiere saber a quién salpica la falta, pero de repente alguien coloca el pie para que los resultados de la investigación periodística no trasciendan y no se sepan los malos pasos. Supongo que habrá escuchado de la evasión fiscal que llevó a juicio criminal al jugador estelar Leonel Messi y su padre. Es como si se derrumbara la imagen del deportista nunca antes vinculado con algo ilícito. Pero ahora otros han caído en las malas andanzas. Que si Cristiano Ronaldo que si Neimar y otros tantos. Independientemente del nombre del involucrado, la alegación de evasión fiscal es muy seria para quien sea el involucrado y eso no lo despinta nadie. Pero ahora ¿qué sucedió? El contenido del esquema fue publicado en uno de los rotativos españoles de mayor circulación. Y hasta allá fueron las quejas de los millones de euros contra la prensa investigativa. El juez español Arturo Zamarriego prohibió al periódico El Mundo publicar la información sobre la evasión de impuestos en el balompié profesional. Las organizaciones periodísticas, como Reporteros Sin Fronteras ,han denunciado la censura periodística. ¿Por qué no se puede publicar una información de trascendencia mundial en el deporte y que implica jugadores de gran valía en delitos fiscales? De hecho, se publicó que el juez Zamarriego advirtió al director del periódico El Mundo la posibilidad de imponerle penas de hasta cinco años de cárcel si violaba su orden judicial que busca proteger los datos confidenciales de los involucrados.

Cuando se coloca el pie al jugador, se cae. En ocasiones, hay falta, se cobra la misma y sigue jugando, pero, en el caso de la prensa, si se le coloca el pie, se le está privando de uno de los derechos fundamentales, la libertad de prensa. Además, se limita a los ciudadanos de información de alto interés que ha sido validada por el trabajo investigativo de periodistas con fuentes de información confiables.

El problema de la orden judicial de censura es que cada día vemos más decisiones de ese tipo en diversos países como si fuera algo habitual, y esto es muy peligroso, porque se priva a los ciudadanos de información relevante. La verdad siempre sale a la luz pública por más que se quiera evitar, y ese tipo de escándalo ahora toma un relieve mayor debido a que más medios de comunicación están interesados en la pesquisa. Nótese que la investigación periodística de Football Leaks no se puede despachar ni minimizar. Los periodistas agrupados en un consorcio que trabajaron en la investigación siguen rebuscando y han analizado sobre 18 millones de documentos. Eso no es cualquier cosa. Por eso el periódico defendió su investigación, recurrió y publicó obviando la orden judicial. Me parece que cayó muy mal el desafío, porque los medios de comunicación europeos han publicado que la orden de censura podría extenderse a una docena de medios. El juez ha elevado su decisión a todos los medios de comunicación que conforman el consorcio de investigación periodística que ha revelado los escándalos fiscales de figuras prominentes, como los deportistas.

Es importante señalar que esa determinación del magistrado va contra el derecho fundamental de la libertad de expresión. El que trate de evitar que la gente se entere del fraude fiscal es muy preocupante en momentos en que los periodistas en España están repudiando las medidas tomadas por el Gobierno de turno contra la libertad de prensa. Figúrese, que el pasado verano se aprobó una reforma que atenta contra el derecho a la libertad de prensa al prohibir fotografiar o grabar a los detenidos durante su arresto. La orden bajó cuando los casos criminales que se estaban viendo rodeaban a la clase política del país. ¿Casualidad?