Grave crimen ambiental

Lea la columna de Hiram Guadalupe.

Grave crimen ambiental

La legislatura que aún controla el Partido Popular Democrático no puede evadir su responsabilidad –y complicidad– por el crimen ambiental que se comete contra el pueblo de Peñuelas y toda la región Sur.

Haber decidido engavetar un proyecto de ley presentado en febrero de 2013, cuyo fin era establecer una política pública para prohibir el uso de nuestros vertederos para el depósito de cenizas de carbón, es una muestra grave de indolencia.

No hay que darle muchas vueltas al asunto para conocer el terrible riesgo que representa para la salud de la ciudadanía y el medioambiente lanzar cenizas tóxicas en terrenos próximos a comunidades. Los estudios sobran y las experiencias de otras regiones confirman la peligrosidad a la que nos enfrentamos y que urge se tomen medidas para frenar esa práctica.

Basta examinar el reportaje que realizó el destacado periodista Omar Alfonso para el Centro de Periodismo Investigativo y que relató la agonía de los residentes del poblado Arroyo Barril, en la provincia de Samaná al norte de la República Dominicana, quienes sufrieron por años las consecuencias del depósito de las cenizas de carbón que produce la cogeneradora Applied Energy Systems (AES).

En Arroyo Barril el daño ha sido terrible y los testimonios de los ciudadanos revelan un aumento en condiciones respiratorias, enfermedades pulmonares, afecciones en la piel, cáncer y hasta daños en el ADN.

Las cenizas que ayer se descargaban en la hermana República Dominicana, y que gracias a la acción del gobierno de ese país se logró detener, hoy son depositadas en el vertedero Peñuelas Valley Landfill, en el barrio Tallaboa de Peñuelas.

La acción de AES es repudiada por la ciudadanía y las autoridades municipales mas no así por el gobierno central. El gobernador Alejandro García Padilla, quien dice resolverá el problema antes de abandonar La Fortaleza, luce tranquilo ante la idea de perpetuar en la Isla la existencia de una planta generadora de energía mediante el uso del carbón, aun cuando la comunidad científica insiste en los niveles tóxicos, contaminantes y perjudiciales de ese material.

Por tal razón, el mandatario ha minimizado el impacto que tiene depositar cenizas en un basurero industrial de Peñuelas alegando que los propietarios del vertedero cumplen con los requerimientos de la Junta de Control Ambiental. Ahora, cuando la gota de agua comienza a desbordar el vaso, García Padilla se dispone a convocar una segunda sesión extraordinaria para ordenar a los legisladores de su partido considerar el Proyecto del Senado 340, presentado en el 2013 por la senadora del Partido Independentista, María de Lourdes Santiago, y endosado por sus colegas Cirilo Tirado y Larry Seilhamer.

Sin embargo, el gobernador advierte que enmendará el proyecto. Se desconoce qué alteraciones le hará, mas si consideramos las pocas expresiones públicas que él ha hecho sobre el tema podríamos augurar modificaciones significativas a la intención original de la medida.

El propósito del P del S 340 es prohibir el uso de las cenizas de carbón o de cualquier residuo de combustión de carbón como material de relleno en proyectos de construcción o en vías, y su depósito en terrenos o en cuerpos de agua naturales o artificiales.

Científicos señalan que AES genera sobre 250,000 toneladas de cenizas de carbón al año, las que resultan del ciclo de combustión en el cual el carbón, el oxígeno, el sulfuro y el agua se queman para producir vapor para la generación de energía.

La situación es de urgencia. Se trata de un grave crimen ambiental frente al cual los legisladores de mayoría llevan tres años ignorando los reclamos de los residentes de Tallaboa, quienes luchan por defender su salud.

Hoy, en cambio, tienen una última oportunidad para reivindicarse. Quedan emplazados a aprobar el P del S 340 sin alejarse de la intención original de la medida. De hacerlo, impedirían la práctica de AES de envenenar la salud y el ambiente de los residentes peñolanos y solo así podrían librarse de un gran peso en sus conciencias.