Alergia a la transparencia y lo justo

Lea la columna de Alex Delgado.

Alergia a la transparencia y lo justo

La falta de transparencia y desinterés por parte de nuestra Legislatura se hizo evidente la pasada semana con las confirmaciones de varios candidatos a jueces y un viaje que luce más vacacional que otra cosa, costeado en parte, con fondos públicos. Al parecer esta administración es alérgica al concepto de lo transparente y lo justo. ¿Por qué?

Nuevamente en la oscuridad de la noche, sin vistas públicas, y con total ausencia de transparencia Eduardo Bhatia y sus muchachos confirmaron a los licenciados Vance Thomas (Secretario del Trabajo), Nery Adames, (Secretario del DACO) y Fernando Luis Torres Ramírez para puestos en la judicatura. No es la primera vez que el Senado se pasa por donde no le da el sol el compromiso de transparencia que hizo. Hoy tenemos una jueza presidenta del Tribunal Supremo que fue confirmada para el más alto puesto de ese foro sin vistas públicas. También recordemos cómo la Legislatura trabajó la ley de quiebra criolla, sin vistas públicas y sin brindar, al menos, tiempo a los legisladores para leerla. Se presentó y se aprobó en solo horas, para luego coger tres cantazos del Tribunal Federal local, el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito en Boston y el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

A mi juicio, la decisión de pasar estos nombramientos de esa forma, en gran medida, debe estar ligado al pobre desempeño de Thomas en la vistas de transición, en las que lució muy mal, en especial con el nombramiento de la convicta exadministradora de la Administración de Desarrollo Laboral (ADL), Sally López.

Primero indicó que no intervino con el nombramiento, luego admitió que sí intervino al entrevistarla para el puesto. Depués dijo que ADL operaba como un ente aparte del Departamento del Trabajo y cuando sacan que según el organigrama de la dependencia era su responsabilidad supervisar a López, entonces admite que no la supervisó en términos prácticos. ¿Imaginan lo que le venía en unas vistas senatoriales para confirmación como juez? Supongo tanto Adames como Torres Ramírez pasaban la confirmación en vistas públicas, pero sería muy evidente la protección a Thomas si lo trataban de confirmar sin vistas y en la oscuridad nocturna.

De otra parte, llama la atención el que ayer partieran a Hawaii una veintena de nuestros flamantes senadores y representantes para participar de una cumbre de legisladores hispanos. Parte del gasto lo pagan ustedes, los contribuyentes, muchos a los que les niegan el reintegro porque “no hay dinero”.

De hecho, no hay fondos para devolverles su dinero, pero presupuestan 12 millones para el pago de liquidaciones a los empleados de confianza que se irán del gobierno con el año viejo.

Si el viaje a las islas del Pacífico lo alarma, sepa que la mitad de los legisladores que irán de paseo no vuelven a la Legislatura porque el pueblo los mandó a freír espárragos en las pasadas elecciones. ¿Qué beneficio le saca el pueblo a estos que no estarán legislando el próximo cuatrienio? Bueno, pues mire hasta donde llega la frescura en la cara de algunos: uno de los legisladores dejó entrever, o por lo menos de esa forma lo interpreto, que podría guisar en el próximo cuatrenio “aportando” su conocimiento a otros legisladores y que por eso puede justificarse su trip. Supongo se refiere a que lo contraten como “asesor”, una práctica que ha llevado el gobierno por años, que luego de un proceso electoral contratan a los mismos que el pueblo rechazó. Este viaje se da en el medio de una sesión extraordinaria en la que se discuten medidas tan importantes como los cambios al Código Civil de Puerto Rico, así que ya usted puede ver cuáles son las prioridades de nuestros legisladores.

Finalmente, deseo retomar el tema del pago de las liquidaciones de los empleados de confianza. Sería muy injusto de la administración actual repartir esos $12 millones entre dichos empleados cuando le dicen a los que les deben reintegro que no hay dinero para devolverles. Si no hay dinero, no lo hay, punto. No deben lucir como en Venezuela, que al parecer la comida abunda para los miembros del gobierno, mientras el pueblo venezolano muere de hambre en las calles.