Columna de Alex Delgado: 787-Corrupción

Por Alex Delgado @AlexDelgadoPR

Si tomamos los últimos 30 años (1986-2016), y considerando la crisis financiera del estado, es incalculable la cantidad de millones de dólares del pueblo de Puerto Rico y de Estados Unidos que se han ido por el chorro con casos de corrupción.

Gran parte de la legislatura de Rafael Hernández Colón se las vió con la justicia. Luego, pareciendo no querer quedarse atrás, cerca de cuarenta funcionarios de la administración de Pedro Rosselló fueron enjaulados por corrupción. La administración de Sila Calderón, que propmetió un gobierno libre de corrupción, aunque en menor escala, tuvo lo suyo también. Luego llegó Aníbal Acevedo Vilá y ya usted conoce la historia. Luis Fortuño no se escapó de los escándalos de dicho mal y cerramos con la administración de Alejandro García Padilla y las convicciones del pasado viernes.

El jurado que vió el caso de Sally López, Ivonne y Marielis Falcón, junto a Glenn Rivera envió un mensaje que el pueblo está harto de cómo se sigue saqueando el dinero del pueblo con extorsión, sobornos y sobre todo, a cambio de dinero para las campañas políticas de los partidos o candidaturas.

De estos últimos 30 años, que yo recuerde, el gobernador Luis Fortuño ha sido el único que refirió a un alcalde de su propio partido por ladrón: Edgar Santana, ex alcalde de Vega Baja. Este caso tuvo la peculiaridad que el gobernador refiere la investigación y su entonces presidente del Senado, Tomás Rivera Schatz, asume la posición contraria de defender al alcalde en la cosa mediática. Incluso logró descarrilar la intervención del Fiscal Especial Independiente, César López Cintrón, cuando éste renunció por denuncias del líder senatorial de que se había fabricado prueba contra Santana. Al final, el jurado ignoró a Rivera Schatz y dió total credibilidad a López Cintrón, aún habiendo salido del caso, y declaró a Edgar Santana como un político corrupto.

Tome todos los casos de corrupción de los últimos 30 años y analice cuántos ha iniciado y logrado con éxito el gobierno de Puerto Rico. Luego de dicho análisis,  desaparezca del mapa el tribunal federal y diga que confía plenamente en que nuestro Departamento de Justicia combatirá la corrupción gubernamental cuando toque a los políticos de la administración en el poder y/o “amigos del alma”.

El testigo estrella de la fiscalía federal era Anaudi Hernández, quien orquestó el esquema de corrupción y principal recaudador de la campaña del Partido Popular Democrático en el 2012. ¿Qué hizo el gobierno local antes que Hernández comenzara a cantar? Le radicó a él y a su esposa cargos por no radicar en el 2015 la planilla de contribución sobre ingresos. La pregunta es, ¿es así de diligente Hacienda y Justicia con los evasores contributivos o fueron selectivos con una persona cuyo testimonio iba a dejar mal parada a la campaña del PPD del 2012? Digo, cada vez que radican cargos contra dichos evasores, son por años y miles de dolares evadidos. En el caso de Anaudi, según su abogado, ni si quiera le correspondía pagar ese año. El mensaje fue claro al testigo de fiscalía federal: cuidado con lo que dices porque hasta a tu esposa le puede ir mal. Viendo esto, insisto ¿de verdad que usted cree que nuestro gobierno está comprometido con combatir la corrupción gubernamental y política? Solo cuando es contra el partido adversario, a mi juicio.

La contundencia en este caso de todos culpables en todos los cargos, como indiqué, es un mensaje de no tolerancia a la corrupción, ni siquiera a la apariencia, pareció ser en el caso de Glenn Rivera, que fue en el que menos prueba hubo. No obstante, hablando con abogados criminalistas pareció haber mensajes al jurado que lo influenciaron de forma contraria a los acusados.

Por ejemplo, el mismo mensaje enviado a Anaudi cuando el gobierno local le radicó cargos por evasión contributiva, de forma inusual, distinto a como hacen con otros contribuyentes. Creo los jurados pudieron notar un temblequeo de rodillas de la administración con el testimonio de él y tomaron la radicación de cargos como una amenaza para silenciarlo. Otro hecho fue el que Sally López llevara a sus hijas al proceso judicial. También pudo haber sido percibido por el jurado como un intento para manipularlos enviandole el mensaje de que a quien harían daño, si declaraban a López culpable, era a sus hijas.

¿Quién en su sano juicio somete a sus hijos a un proceso tan desagradable y negativo contra su propia madre, como si fuera un paseo por Magic Kingdom? Probablemente el jurado pudo haber entendido que si era capaz de usar a sus hijas para manipularlos y safarse de una convicción, pudo haber sido capaz de lo que se le imputaba, y en ese aspecto rebotó la estrategia de defensa, si fuera el caso.

Sí, estamos hartos de la corrupción y que nuestra isla siga siendo noticia a nivel mundial por la constante de muchos políticos y/o funcionarios públicos de saquear al pueblo. Que ese mensaje le quede bien claro a los que hoy están intentando recoger fuertes sumas de dinero para estos últimos días de campaña.

Finalizo con esto: recaudadores y donantes del Partido Nuevo Progresista y Partido Popular Democrático, la fiscal Rosa Emilia Rodríguez dijo “Lamentablemente hay muchos Anaudi’s”. Ella sabe lo que ustedes están haciendo, y no solo eso, sabe lo que ustedes esperan luego del 2 de enero.

Los están velando y si ya metieron la pata, den una llamadita a la Chardón y eviten que sus familias queden en bochorno ante sus vecinos, amigos y el pueblo de Puerto Rico. Si puede quedar como héroes, eviten quedar quedar como un vulgares y corruptos ladrones. Recuerde, el pueblo, que a fin de cuentas son el jurado, está harto de los chanchullos y quedó demostrado el pasado viernes.

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