Columna de Alex Delgado: ¿Puede Perelló hundir a Bernier?

Por Alex Delgado @AlexDelgadoPR

 “He sido totalmente transparente y estoy tranquilo…”, dijo Jaime Perelló el 16 de julio pasado en un medio de comunicación luego que lo ubicaran “presionando” para que le dieran un contrato en la Cámara de Representantes que preside su amigo y donante político Anaudi Hernández. El servicio de ese contrato nunca se cumplió. 


 Tres semanas más tarde la “tranquilidad” de Perelló se acaba y éste expresa “Esto ha sido una pesadilla”. ¿Y ese cambio?


 Víctor Burgos Cotto, exdirector de tecnología de la Cámara de Representantes, se declaró culpable en el mencionado caso y apuntó en su declaración que Perelló instruyó a que se acabara de firmar el contrato con el que Hernández Pérez defraudaría al pueblo. Cuando eso trascendió, Perelló envió una escueta declaración escrita expresando su tranquilidad y eso fue todo. Ahora monta un “media tour”.


 No obstante, también recurre a su cuenta de Twitter, donde publicó 6 tuits, firmados con “JP”, y en los que parece insistir que es inocente de cualquier señalamiento que le puedan hacer relacionado a este caso. Tanto en los medios de comunicación como en su cuenta de la red social utiliza a su familia, esposa e hijos, en el clamor de que sufren este proceso.


 “Yo amo lo que hago. Toda mi vida he trabajado en el servicio público. Los que me conocen saben lo meticuloso que soy con fondos públicos. JP” publicó. Sin embargo, el exjefe del FBI en la isla, Carlos Cases había dicho que, tras el desastroso “servicio” de la compañía de Hernández Pérez en la Cámara, dicho cuerpo tuvo  que contratar a otra compañía, y cito a Cases, “para arreglarle el desbarajuste dejado por 3 Comm. Pero aún así la Cámara le siguió pagando a 3 Comm $13,500 mensuales por el mantenimiento de un cuadro telefónico que nunca pudo poner a funcionar correctamente”.  


 A ver si entiendo a Perelló: le da el contrato a su amigo del alma y donante para que arregle el cuadro telefónico, no se arregla dicho cuadro, tienen que contratar otra empresa, le siguen pagando más de $13,000.00 mensuales a Hernández por nada, y terminamos pagando dos veces un mismo servicio. Señor presidente Perelló, ¿de verdad usted cree que los que me leen se van a comer el cuento que usted es meticuloso administrando fondos públicos?


 A mi juicio Perelló lució desesperado con los movimientos mediáticos del viernes. No obstante, fue muy cuidadoso con sus expresiones sobre los demás acusados y hasta se negó a contestar si se sintió traicionado por los que ya se declararon culpables de desfalcar al pueblo. ¿Porque? No sé, pero es como si estuvieran poniendo las tormenteras ante el impacto de un huracán que podría comenzar el próximo 15 de agosto cuando inicie el juicio. Dice que él no puede ser acusado porque es testigo y porque no ha hecho nada impropio. Es meritorio aclarar que si luego del testimonio de una persona, trasciende que fue partícipe de un delito, sí puede ser acusado.  No estoy diciendo sea su caso, solo aclaro la premisa para que no lo confundan a usted. Perelló también dijo que el tiempo será su mejor aliado y que el proceso se encargará de validar su versión de que él no sabe nada, que él llegó ahora mismo y que si en la Cámara dieron un tumbe, él no estaba allí. Analicemos eso del tiempo y el proceso electoral.


Quedan exactamente tres meses para las elecciones. Si es cierto que los federales no emiten acusaciones contra políticos a menos de tres meses de un evento electoral, pues Perelló no tiene nada de qué preocuparse de cara a las elecciones, si es que eso fuera a ocurrir, lo que nadie sabe. Sin embargo, su futuro político dependerá, momentáneamente, de que su nombre quede totalmente libre de cualquier duda durante el proceso judicial que comienza en una semana contra los acusados. Nadie debe mencionarlo o ubicarlo en un movimiento dudoso.
 Si ocurriese lo contrario, creo que el futuro político de Jaime Perelló estaría comprometido. Correr cerca de dos meses de campaña con una duda en la mente de la ciudadanía, aunque no haya acusación, no solo lo afecta a él, también afecta  a David Bernier y el resultado electoral para el Partido Popular Democrático (PPD). Luego de la declaración de Burgos Cotto sobre Perelló, la prensa le preguntó a Bernier sobre el particular, lo que lo puso en una situación incómoda. Bernier se limitó a decir que habrá un nuevo liderato legislativo en enero de 2017. O sea, que aún si el PPD lograra controlar la cámara baja en las elecciones, Perelló no estaría en ese liderato.


 Si Perelló decide seguir con su candidatura, con una mención comprometedora en el juicio, pondría a Bernier y a la colectividad en la difícil situación de responder ataques políticos de la oposición, que van a atar al candidato a la gobernación con un líder importante de la pava que tendría un signo de interrogación en la frente, por un escandaloso caso de corrupción gubernamental. Ciertamente ese análisis es dentro de un marco especulativo de que Perelló fuera mencionado en el juicio como uno de los que conocía de los traqueteos de Anaudi Hernández o incluso, que presionó para que se otorgara un contrato, y que se mantuviera la compensación, sabiendo que no se brindaba el servicio. En caso de que Perelló no fuera mencionado en ese contexto, pues le sería más fácil mantener su candidatura y sería el pueblo el que juzgue,  lo revalide o lo envíe flying to the moon.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo