Columna de Marta Michelle Colón: Que no te limite el reguero en tu escritorio

De acuerdo con un estudio realizado por una firma de reclutamiento, el 57 % de los empleados admiten juzgar las capacidades de sus colegas basados en la organización de su área de trabajo. No permitas que un escritorio desordenado limite tus habilidades y posibilidades.

Aplica estos principios de forma consistente y transforma tu espacio y la cultura de trabajo. 


1. Recoge primero, guarda después. Mantener el orden no consiste es comprar soluciones caras para guardar cosas. En principio, requiere descartar lo que no necesitamos, aquello que nunca usamos y elementos que no añaden valor al área. Esto incluye deshacerse de los diez bolígrafos, pues solo tenemos dos manos, las tres corbatas colgadas, ya que solo tenemos un cuello, y los cuatro pares de espejuelos en el escritorio, pues solo tenemos un par de ojos.


2. Dale un lugar a todo. Pregúntate qué necesitas de tu espacio y procede a dividir por categoría. Particularmente, mi área está dividida en cuatro espacios: trabajo (la computadora y trabajo a realizar), materiales (grapadora, bolígrafos, etc.), esquina de referencias (espacio de carpetas y libros) y rincón de motivación.  


3. Mantén accesible solo lo que necesitas. Todo lo demás debe estar guardado. La montaña de papeles almacénala en un espacio que indique si es para hacer, leer o guardar. Las botellas de agua y vasos de café previos descártalos. Las mentas y las llaves de tu carro guárdalas en una gaveta. Elimina de tu escritorio el “desorden” visual.  


4. Replica la organización en la computadora. Evita usar tus correos electrónicos como “lista de cosas para hacer”, pues, aunque se trata de la computadora, te causará cansancio visual automático. Conviértelo en un listado digital de cosas pendientes y asegúrate de atenderlo. 
Ordenar, reducir y guardar es una tarea necesaria. La eliminación de “nidos” nos ayuda a pensar, a sentirnos y vernos mejor en el trabajo. Es una manera práctica de proyectar lo mejor de nosotros y lograr mayor éxito profesional. Anímate y trátalo. Notarás la diferencia de inmediato.