Columna de Yolanda Rosaly: Mónika Candelaria rompe los esquemas

Me encanta la promo de WAPA TV sobre su Departamento de Noticias, Noticentro. Entre otras cosas, dice que “ser periodista es una carrera para toda la vida, es tener un gran compromiso, es un estilo de vida”. ¡Acertado por demás! Por eso, cada vez que veo o escucho a periodistas (o a aquellos que pretenden serlo) diciendo disparates y admitiendo públicamente desconocer información que es de conocimiento general se me eriza la piel. ¿¡Cómo es posible!?

Eso que dice la promo de Noticentro es fundamental por respeto al público y, sobre todo, por el orgullo laboral que debe mantenernos siempre fieles a ese estilo de vida, a estudiar y adquirir los datos necesarios para poder informar correctamente a quienes nos ven, escuchan y leen.

No basta llegar al taller de trabajo, sobre todo a los de radio y televisión, habiendo repasado una que otra noticia aparecida en la aplicación del teléfono de algún periódico o medio noticioso, ni mucho menos habiendo visto lo que hayan “posteado” en sus redes sociales. ¡Y, para colmo, lo dicen!

En fin, estoy viendo a una nueva cepa de periodistas y anfitriones de programas con mucho talento. Estos cuentan con la oportunidad dorada de aprovechar ese espacio tan privilegiado para hacerlo correcta y eficientemente. El conocimiento es la base del poder. La sapiencia nos proporciona seguridad, nos abre puertas y nos ayuda en todos los ámbitos de la vida.

Y, en esta misma línea, hace tiempo que estoy por destacar, entre otros y otras, la labor de Mónika Candelaria, quien rompe (como algunas otras, como Zugey Lamela) con el estigma de que no se puede ser bonita y a la vez inteligente, ni mucho menos cuando también se es simpática y buena gente.

A Mónika la conocí hace varios años. No viene al caso hacer el cuento completo de las circunstancias en que nos presentamos, pero lo que sí siempre recuerdo y destaco es la oportunidad que le ha brindado a muchos a echar pa’lante, aun sin conocerlos, aliándolos a sus proyectos como empresaria.

Eso solo lo hace una buena persona. Por ende, tiene que irle bien, independientemente de que sea bonita y/o inteligente.

Claro está, por su edad y el relativo poco tiempo que lleva en los medios de comunicación, Mónika tiene mucho camino por recorrer. Pero le auguro un futuro brillante. Estoy segura de que los ejecutivos de WAPA piensan igual. ¿La clave? Me parece que a diario hace los esfuerzos necesarios para superarse, en todo el sentido de la palabra, y hacer mejor su trabajo. Y esto tiene que ser así, todos los días de la vida, hasta que la muerte nos separe de esta profesión.

Hay otros reporteros(as) jóvenes que realizan un buen trabajo y que, si se fajan y se PREPARAN como parece haberlo hecho Mónika y como, sin dudas, han hecho los que hoy son figuras estelares, llegarán a ganarse el respeto del pueblo. 

Así las cosas, a Mónika y a otros que no lo tienen tan claro les exhorto a que lean, busquen, indaguen, averigüen sobre todo tema, siempre, en todo momento, días de trabajo o fines de semana; hay que siempre estar, de alguna manera, conectados. Y, por supuesto, hay que ser buena gente. Eso es clave.

En fin, en cuanto al tema de los que no deberían estar en los medios de comunicación, ¡oigo cada barbaridad que da vergüenza ajena! No sé usted, pero yo a cada rato cambio la emisora de radio o de televisión porque lo que escucho me da un bochorno con el que no puedo bregar…  Entonces, amigo lector, tenga cuidado de a quién escucha y de quién se informa. El conocimiento da el poder. Pero el verdadero, no el que llega a medias o es inventado. He dicho.