Columna de Rafael Lenín López: El PPD y la ONU

Este fin de semana será crucial para Puerto Rico, ante los golpes que le ha propinado Washington al Estado Libre Asociado (ELA).

PROMESA, Sánchez Valle y la invalidación de la Ley de Quiebra Criolla repercuten en distintas dimensiones sobre la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos. Las tres ramas del Gobierno federal (en la legislativa falta que actúe uno de sus brazos) han desmontado en menos de una semana los cimientos del ELA, que por décadas han pregonado los líderes del partido que lo fundó en 1952.

Desde la discusión observada durante la creación del ELA, probablemente no tengamos muchos paralelos en la historia con momentos así. Quizás desde los ‘50, Washington no le ha dedicado tanto tiempo y atención a la Isla en un periodo tan corto. Parecería haberse confabulado el poder federal para dejarle saber a los boricuas que el noviazgo, o se acaba o pasa a una etapa más formal. El concubinato ya no parece tan conveniente y entretenido para la parte dominante de la relación. Ya es un dolor de cabeza.

Esa confabulación parece tener a su autor en la Casa Blanca, pues fue el Presidente Obama el que ha encabezado un esfuerzo extraordinario para que se apruebe el proyecto que propone una Junta de Control Fiscal Federal. Presionó a los congresistas con una especie de “esta es la que hay”, en la víspera de que el Congreso votara y el Tribunal Supremo redujera de categoría al status quo. Obama prometió en el 2008 que resolvería el tema del estatus en su primer cuatrienio. Tarde y de una manera inesperada para muchos, pero lo está haciendo.

Ahora la bola está en la cancha de Puerto Rico y particularmente del Partido Popular. Del país entero es este dilema porque, aun los no partidarios del ELA, deben tomar decisiones innovadoras y efectivas sobre los mecanismos procesales para adelantar sus respectivas ideologías.

El dolor de cabeza lo tiene el Partido Popular Democrático (PPD). Le llegó el momento de no poder postergar más la definición final del ELA sin la sombra del coloniaje, al amparo del Derecho Internacional Público.

Mañana se reúne la Junta de Gobierno del PPD.  Será la gran prueba de fuego para David Bernier, ante el inminente matiz plebiscitario que tendrán las próximas elecciones generales.

Lo que no debe hacer Bernier mañana es reabrir el viejo debate a más discusiones, comités, foros, asambleas, reuniones ciudadanas y discusiones internas. El desarrollo del ELA, hacia un lado o al otro, es un debate en el PPD desde el mismo momento que se aprobó la Constitución. Sus archivos deben estar llenos de documentación. El liderato es básicamente el mismo, con la excepción de su nuevo presidente. El debate ha sido más intenso en ocasiones. 

El organismo rector del PPD debe recibir mañana una propuesta del Presidente Bernier sobre el mecanismo procesal y la fórmula de estatus que él prefiere. La misma debe someterse a consideración y votación. En caso de no prevalecer, que la mayoría tome la decisión, por más amarga que le pueda parecer a algunos de los líderes. Ya su electorado se alineará o realineará.  Lo que no debe pasar mañana es que tomen la decisión pensando en lo que les convenga de cara a las elecciones del 8 de noviembre.

Este fin de semana, el debate sobre el estatus de Puerto Rico se elevará a otro nivel cuando sea discutido por el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Aunque el también llamado Comité de los 24 sesiona de manera especial sobre el caso de Puerto Rico un día, todos los años, por nuestro país no estar oficialmente en la lista de territorios que no han alcanzado su descolonización, la reunión del próximo lunes adquiere un significado histórico. No solamente por lo que ha dicho Washington, sino porque el Gobernador de Puerto Rico ha solicitado audiencia para denunciar a Estados Unidos de mentirle a la comunidad internacional cuando apoyó la creación del Estado Libre Asociado como una fórmula de gobierno propio.  Se trata de una imputación seria, que la comunidad internacional reunida en la ONU tendrá que analizar.  En ese tono, el Partido Independentista Puertorriqueño reiterará su pedido para que el caso de nuestro país se eleve a la Asamblea General.

El lunes en la ONU veremos una estampa muy poco usual. García Padilla, Ricardo Rosselló, María de Lourdes Santiago y probablemente David Bernier pidiendo la atención del mundo.  Habrá que ver si las naciones que conforman esa organización levantan la cabeza y prestan atención. Ya Estados Unidos ha dicho que no reconoce ese foro para atender el tema, porque consideran el asunto como uno doméstico y no de incumbencia internacional.

Si el mundo no reacciona, Estados Unidos prevalecerá en esa visión y ya Washington ha dicho que “esta es la que hay”. Así que, en manos nuestra estará. Que empiece el Partido Popular por adelantar la discusión mañana.
 

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