---
title: "Puerto Rico envejece. ¿Estamos preparados?"
description: "Lee aquí la columna de la presidenta del partido Proyecto Dignidad"
canonical: "https://www.metro.pr/opinion/2026/08/20/puerto-rico-envejece-estamos-preparados"
section: "Opinión"
author: "Nilda Pérez Martínez"
author_url: "https://www.metro.pr/autor/nilda-perez-martinez"
published: "2026-08-20T08:00:00.000Z"
updated: "2026-08-20T08:00:00.664Z"
tags: ["Opinion o Columnas", "Puerto Rico"]
publisher: "Metro Puerto Rico"
language: "es"
---

# Puerto Rico envejece. ¿Estamos preparados?

_Lee aquí la columna de la presidenta del partido Proyecto Dignidad_

Por Nilda Pérez Martínez · Opinión · 2026-08-20T08:00:00.000Z

Puerto Rico está envejeciendo aceleradamente. Cada vez son más los adultos mayores que viven solos, enfrentan limitaciones económicas, condiciones de salud, falta de transportación, abandono familiar o dificultades para realizar las tareas más básicas de su vida cotidiana. Esta realidad nos obliga a preguntarnos si el gobierno está preparado para responder adecuadamente a una población que continuará creciendo durante los próximos años.

Cuando hablamos de nuestros adultos mayores, no podemos reducir la discusión a estadísticas. Hablamos de nuestros padres, abuelos, vecinos y de una generación que trabajó, levantó familias y aportó al desarrollo de Puerto Rico. Merecen vivir esta etapa de sus vidas con seguridad, respeto y, sobre todo, dignidad.

El Departamento de la Familia tiene una responsabilidad fundamental en esa misión, particularmente cuando se trata de adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad, abandono, negligencia o maltrato. Sin embargo, la respuesta gubernamental no puede limitarse a intervenir cuando la situación ya se ha convertido en una emergencia.

Necesitamos movernos de un modelo principalmente reactivo hacia uno preventivo.

Hay adultos mayores que permanecen prácticamente invisibles para el sistema hasta que un vecino presenta una querella, ocurre una hospitalización, se descubre una situación de abandono o las condiciones de su residencia se vuelven insostenibles. En muchos casos, detrás de esa situación existe una combinación de pobreza, aislamiento, deterioro de la vivienda, ausencia de redes familiares y dificultad para acceder a servicios gubernamentales.

La respuesta tampoco puede recaer exclusivamente sobre el Departamento de la Familia.

Puerto Rico necesita una estrategia coordinada entre Familia, Salud, Vivienda, los municipios y las organizaciones comunitarias y sin fines de lucro. El adulto mayor no debe tener que navegar cinco agencias diferentes para recibir cinco servicios que necesita simultáneamente.

También, debemos fortalecer los mecanismos para identificar tempranamente a personas en riesgo. Los municipios, comunidades, iglesias, organizaciones de base comunitaria y profesionales de la salud pueden convertirse en aliados importantes para detectar situaciones antes de que lleguen a niveles críticos.

De igual manera, es necesario evaluar si el Departamento de la Familia cuenta con suficientes trabajadores sociales, recursos y herramientas tecnológicas para atender efectivamente el volumen y la complejidad de los casos. No basta con exigir resultados a los servidores públicos si el propio Estado no les proporciona las condiciones necesarias para realizar su trabajo.

Otro asunto que merece atención es el apoyo a los cuidadores. Miles de familias puertorriqueñas están cuidando a padres y abuelos mientras trabajan, atienden sus propios hogares y enfrentan importantes presiones económicas. Una política pública seria sobre envejecimiento tiene que reconocer también esa realidad y desarrollar servicios de respiro, orientación, capacitación y apoyo para quienes asumen la responsabilidad de cuidar.

Puerto Rico debe prepararse ahora. Necesitamos un sistema que identifique a los adultos mayores vulnerables, dé seguimiento a sus condiciones, coordine los servicios que necesitan y mida sus resultados. Debemos saber cuántos casos están pendientes, cuánto tiempo toma atenderlos y qué sucede con esas personas después de la intervención inicial.

La manera en que una sociedad trata a quienes llegan a la vejez dice mucho sobre sus prioridades y sus valores.

Nuestros adultos mayores no necesitan compasión pasajera. Necesitan un gobierno que funcione, familias y comunidades fortalecidas y una política pública que reconozca que proteger su dignidad es una responsabilidad colectiva. Envejecer no puede convertirse en una condena a la soledad, el abandono o la pobreza. En Puerto Rico, debemos aspirar a algo mucho más sencillo y, a la vez, mucho más importante: que toda persona pueda llegar a esa etapa de su vida sabiendo que seguirá siendo valorada, protegida y tratada con dignidad.

### Más columnas por Nilda Pérez:

- [El futuro de Puerto Rico entra al salón de clases](https://metro.pr/opinion/2026/07/30/el-futuro-de-puerto-rico-entra-al-salon-de-clases/)
- [Diez años de PROMESA: es hora de transformar a Puerto Rico](https://www.metro.pr/opinion/2026/06/25/diez-anos-de-promesa-es-hora-de-transformar-a-puerto-rico/)
- [La eterna reforma de permisos en Puerto Rico: entre la agilización y la confianza pública](https://www.metro.pr/opinion/2026/06/18/la-eterna-reforma-de-permisos-en-puerto-rico-entre-la-agilizacion-y-la-confianza-publica/)

_**Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de VISION NEWS MEDIA, LLC.**_

---

Contenido de Metro Puerto Rico. Versión canónica en HTML: https://www.metro.pr/opinion/2026/08/20/puerto-rico-envejece-estamos-preparados — al citar o enlazar, usar esa URL.
