La universidad y el campus...
Lee aquí la columna de la fundadora de iCounseling y creadora del programa Estás Aceptado
La vida universitaria comienza antes de llegar al campus, y recibir una carta de aceptación es tan solo el comienzo de una transición en una de las etapas más importante en nuestras vidas. No es solo escoger un lugar para estudiar: es elegir dónde vas a convivir con personas que no conoces, dónde tomarás decisiones importantes y el lugar donde te formarás académicamente. La universidad te prepara para la profesión escogida, pero el campus te forma para la adultez y para el lugar donde pasarás la mayor parte del tiempo y de nuestra vida: el trabajo.
Antes de confirmar la carta de aceptación, es importante evaluar si podrás desarrollar un sentido de pertenencia en ese campus; no tan solo la apariencia del lugar es un criterio para tomar una decisión tan trascendental. Es poder identificar si el estudiante está preparado para vivir y convivir sin supervisión con unas reglas distintas a las que tenía en su escuela y en un ambiente diferente al de su hogar. Para muchos jóvenes, será la primera vez que estarán sin el cuidado de la familia nuclear, tendrán que aprender a administrar un presupuesto y cumplir con un horario de clases más flexible, pero de no cumplir, tendrá consecuencias académicas y personales. Vivir en un campus universitario comprende de una transición a la vida adulta en la que no será necesario hacerlo todo solo; el verdadero logro estará en saber pedir ayuda cuando sea necesario.
Aprender a identificar los recursos disponibles y los factores de apoyo harán la diferencia entre la universidad en la que estudiará y el campus en el que convivirá por años. Para aquellos que ya pasamos por esta experiencia, probablemente recordaremos nuestros años en la universidad como los mejores de nuestras vidas; otros, con algo de nostalgia por lo que hubiésemos hecho distinto, y algunos, como la oportunidad que nos transformó en lo que hemos construido hasta hoy.
Como consejera profesional licenciada, recomiendo que, como padres, conversemos sobre este tema en familia. A los estudiantes que veo en mi oficina, les encanta escuchar las experiencias de los adultos significativos para ellos, aunque sabemos que cada experiencia es y será distinta.
Dialogar sobre el paso de entrar a la universidad puede abrir la oportunidad para traer temas de conversación que propicien una mejor comunicación, confianza y apertura a temas que naturalmente surgirán más adelante. Durante esta etapa, es importante que, aunque ya hayan tomado la decisión de escoger una carrera y seleccionar una universidad, nuestros jóvenes están tomando decisiones de vida que merecen contar con factores y recursos de apoyo. Es justo en esta transición de vida que, como padres, necesitamos vernos presentes para que ellos nos vean trabajando como equipo en la misma dirección y con un mismo fin: una transición exitosa de la escuela a la universidad. Como joven preuniversitario, esta decisión debe sentirse en calma y con seguridad para que esta sea una que los haga feliz.
Ya no tendremos el control de escoger por ellos como lo hacíamos cuando estaban en escuela elemental, intermedia y superior; pero sí, podemos apoyarlos en identificar la universidad ideal para ellos y que la vida que formarán en el campus universitario cumpla con sus necesidades y llene todas sus expectativas para que su experiencia universitaria sea plena.
Los servicios estudiantiles son parte fundamental para el proceso de adaptación. Las universidades ofrecen servicios libres de costo a la comunidad estudiantil y, precisamente como comunidad, esos servicios de apoyo son los que ayudarán al estudiante a convivir en un espacio tan amplio como lo puede ser el campus universitario. Antes de comenzar el año académico, recomiendo evaluar lo siguiente como familia:
1. Realicen una visita al campus universitario.
2. Evalúen los programas académicos que ofrecen.
3. Investiguen sobre las organizaciones estudiantiles, internados, colocación de empleo, acreditaciones y las tasas de retención y graduación.
4. Observen las facilidades de la universidad.
5. Pregunten por las actividades extracurriculares y asociaciones estudiantiles.
Esta experiencia se construye dentro y fuera del salón de clases. Prestar atención a lo que se vive en un campus universitario puede hacer la diferencia entre pasar por la universidad y experimentar, en el presente, la oportunidad de transformarnos, alcanzar nuestras metas y lograr un sentido de pertenencia en un lugar significativo, que no importa el tiempo que transcurre, siempre vamos a querer regresar. No por ser el lugar que te entregó un diploma, sino por los recuerdos, aprendizajes y por las personas que conociste que, probablemente, serán parte de tu camino.
La doctora Domínguez es consejera profesional licenciada y autora del libro ACEPTAD@: Planifica la entrada a la universidad de tus sueños con los secretos de tu consejera.
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