El verdadero lujo de viajar: vivir experiencias
Lee aquí la columna del director de Desarrollo Corporativo de A&A Tours
Cerramos la temporada de verano y, de inmediato, la pregunta ¿y… pa’ dónde nos vamos próximo? Cada vez es más importante sacar esos espacios en los que podemos salir de la rutina, conocer algo nuevo, probar una comida con otra sazón, una bebida en un sitio en donde, tal vez, no entiendes el idioma, otra vista, la foto para las redes; en fin, viajar.
Viajar no tiene que ser algo complicado, ni tiene que ser una expedición al sitio más remoto del planeta para que tenga su efecto renovador y nos ayude a recargar las baterías para nuestro regreso. Un wikén largo fuera de casa puede brindar una experiencia única e inolvidable; aunque, claro está, si nos podemos ir dos semanas y desconectarnos, mucho mejor.
Nuestra industria del turismo ha cambiado muchísimo en los pasados años. Esas tendencias que han surgido como producto de estos cambios recomiendan enfocarse en experiencias auténticas y no tanto en el turismo “tradicional”, que no es malo, pero que, en muchos casos, se ha convertido un producto diseñado cuidadosamente para complacer al visitante. El ejemplo típico que hacemos, a manera de chiste, es que, si vas a la Torre Eiffel, en Francia, o a la Torre de Pisa, en Italia, lo último que vas a ver son franceses o italianos, respectivamente (aunque no se pueden dejar de visitar, pues ambas son icónicas).
Entonces, ¿qué hacemos? A continuación, mis recomendaciones de cómo sacar el máximo provecho de esas escapadas, así sean a nuestros países vecinos o a un lugar totalmente remoto:
Usa los shoulder seasons (en castellano, les decimos temporadas intermedias, pero el término se entiende mejor en inglés): estos son los momentos justo antes o después de las temporadas más altas. Normalmente, coinciden con las estaciones de primavera y otoño y, además de ser más económicas, consigues un clima agradable y ciudades mucho menos congestionadas del turismo masivo para una experiencia más genuina.
Visita pequeños pueblos y regiones que no sean las grandes atracciones. No hay nada mejor que poder entrar a un restaurante en un pueblito en España, que te atiendan los dueños y quedarte la tarde compartiendo historias y anécdotas con un vermut hecho en casa. Piensa en sitios como Bolivia, si ya visitaste Perú, Albania si ya estuviste en República Checa o Croacia, Armenia y Georgia para esa experiencia única e inolvidable, o las Islas de Folegandros y Milos, en Grecia, como complemento a las más conocidas Santorini y Miconos.
Lo más importante, ¡sal de tu zona de confort! Los viajes más memorables son aquellos en donde no todo sale perfecto, en donde tuviste que comunicarte con señas porque te quedaste en una estación de tren en Alemania y no tenías cómo llegar a tu hotel; en donde probaste una comida rara nueva y luego te diste cuenta que nunca lo hubieses probado si hubieses sabido lo que era; en donde bailaste el merengue “suavemente” en Praga con personas de Angola, hablando portuñol, que no volviste a ver más nunca; o donde tomaste un bus de 42 horas con comunidades indígenas locales transportando sus gallinas y productos agrícolas. Esos recuerdos no tienen precio.
Como asesores de viajes, queremos que puedas hacer todo eso y más, con la confianza de que, en San Juan, tienes un equipo de expertos que se va a asegurar que, así como en un equipo de efectos especiales en Hollywood, puedas hacer esos stunts (maniobras) y regresar a casa con la memoria llena.