Un zaperoco que nos tiene y mantiene al garete

Lee aquí la columna del académico como parte del seriado Desde Otro Prisma.

Por Emilio Pantojas García

8 de mayo de 2026 12:13 p. m. hrs 4 min de lectura
Un zaperoco que nos tiene  y mantiene al garete
Metro Puerto Rico

Cómo describir lo que estamos viviendo en Puerto Rico hoy: un estado colonial fallido, un país con una profunda crisis de legitimidad y gobernanza, un estado en quiebra fiscal. Estas categorías de las ciencias políticas y la sociología no capturan la magnitud y gravedad del desmadre que vivimos. La semana pasada la gran pregunta de la prensa fue ¿quién es Baby?, un personaje misterioso al que la secretaria de la familia envió un correo para una contratación ilegal. Desde entonces la secretaria no ha vuelto a dar cara. En la Universidad una presidenta incompetente e impuesta destituye en medio del semestre a cinco rectoras y rectores, agravando una crisis que debió haber solucionado dialogando y ahora amenaza con resolverla mediante una ley que centralizará el poder en una super junta de gobierno de la cual ella será parte (¡!). El presidente del senado y la gobernadora andan como pitbulls tratando de morderse el cuello cada vez que cruzan caminos. Cada día se descubre un escándalo nuevo, soborno de confinados con drogas a cambio de su voto, o algún movimiento sospechoso, como los reavivados recaudos del Partido Popular en medio de la trifulca novoprogresista; los inversionistas políticos cambian sus apuestas.

La realidad es que no se encuentran palabras adecuadas ni marcos conceptuales racionales para caracterizar y explicar lo que pasa en el país. Para entender lo que ocurre, debo entonces distanciarme de la racionalidad científica y acudir a la sabiduría popular que me formó. Es ahí, en mi raigambre popular (cuando vine al mundo mi padre era taxista y mi madre operadora telefónica), que encuentro conceptos que pueden servir de “principios heurísticos”. Un principio heurístico es una regla práctica para pensar o resolver problemas cuando la información es confusa o fragmentaria, cuando el problema es complejo o cuando no puedes aplicar un método analítico riguroso.

¡Eureka!, repito con Arquímedes. Estamos ante un zaperoco que nos tiene y nos mantiene al garete. Explico. Según el diccionario de la Real Academia Española, un zaperoco es un conjunto de cosas sin orden, un desorden, un alboroto, un foxtrot, y añado un revolú. Se usa más en Venezuela que en Puerto Rico pero busco un sustantivo que llame la atención y dimensione la magnitud del desorden nuestro de cada día. Asimismo, según la RAE la expresión “al garete” viene de la construcción francesa “être égaré”, cuyo significado es “andar extraviado. Es una expresión asociada a la navegación que se refiere a la condición de una nave sin rumbo, a la merced de vientos y corrientes marítimas.

Armado de este sustantivo (zaperoco) y ese adverbio (al garete) puedo describir y explicar lo que está pasando en Puerto Rico. El gobierno del PNP ha creado un zaperoco, un revolú, un despelote, un desmadre que nos tiene y nos mantiene a la deriva política, económica, social y moral, al garete. Mientras la clase política se pelea por contratos millonarios que nunca se cumplen a cabalidad, pagan salarios exorbitantes a choferes, guardias de seguridad, hijos e hijas talentosos y a “Baby”, los y las ciudadanos/as de a pie vivimos con sueldos de miseria que no aumentan desde la bancarrota del gobierno en 2015. La Junta de Control Fiscal sólo sirve de coartada a los gobernantes corruptos, nunca se definieron los servicios esenciales que debían ser protegidos y garantizados. La criminalidad se ha proliferado en los pueblos pequeños, asumiendo nuevas modalidades por la falta de alumbrado y policías en las noches. Ladrones de poca monta (mozalbetes) ponen de moda romper puertas y vitrinas estrellando un auto para robar licores, mercancías y dinero en pequeños negocios.

Repito, el país es un zaperoco que está al garete. Esto es un arroz con bicicleta (para no usar la versión vulgar). Pero este despelote no cayó del cielo. Lo creó la kakistocracia bipartidista PNPPD. Y la prensa de entretenimiento participa del galimatías (el enredo disparatado), preguntando por Baby, y analizando hasta el hastío con analistas y sondeos de pacotilla (que llaman encuestas) desde las seis de la mañana hasta las 11 de la noche por radio, televisión, YouTube, Instagram, Patreon, X (Twitter), Facebook y WhatsApp. El zaperoco vende, es cuestión de empaquetarlo y mercadearlo. Concluyo repitiendo con el profeta Habacuc: ¡Hasta cuándo, oh Señor!

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