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title: "¿A quién se le ocurrió que el consenso es positivo?"
description: "Lea la opinión de Marta Michelle Colón"
canonical: "https://www.metro.pr/opinion/2018/04/23/quien-se-le-ocurrio-consenso-positivo"
section: "Opinión"
subsection: "Blogs"
author: "Metro Puerto Rico"
published: "2018-04-23T09:33:59.000Z"
updated: "2021-11-26T18:59:58.444Z"
publisher: "Metro Puerto Rico"
language: "es"
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# ¿A quién se le ocurrió que el consenso es positivo?

_Lea la opinión de Marta Michelle Colón_

Por Metro Puerto Rico · Opinión / Blogs · 2018-04-23T09:33:59.000Z

El consenso —un estilo de vida— al que nos obligan consistentemente, ciertamente es reconfortante y armonioso, aunque, no hay duda, que a menudo nos puede conducir a tomar muy malas decisiones.

Disentir es justo y necesario para poder lograr mejores resultados. Es cierto que el desafío les desagrada a muchos, sin embargo, lo necesitamos para reevaluar nuestras propias opiniones, ya que nos facilita y promueve la posibilidad de considerar nuevas alternativas y la oportunidad de generar soluciones creativas. Literalmente, el disentir es liberador.

Desafortunadamente, tendemos a pensar de forma negativa de aquellos que discrepan. Incluso les ponemos sobrenombres negativos, los visualizamos como bloqueadores, especímenes que nos hacen perder tiempo y, en ocasiones, los castigamos ridiculizándolos o rechazándolos.

Disentir permite una verdadera diversidad de perspectiva, la discusión sensata, el análisis profundo y el debate honesto. El no estar de acuerdo y plantear un punto de vista diferente, de forma respetuosa y bien intencionada es positivo, y necesitamos comenzar a verlo con buenos ojos y abrazarlo. Siempre debemos preferir tener cerca a aquellos que nos digan lo que debemos escuchar (aunque no nos guste) y no aquello que “queremos” escuchar.

Sin darnos cuenta, cada vez más, somos rehenes del consenso, ¿Por qué?

Seguimos a la mayoría, bien o mal, porque asumimos que la mayoría siempre está correcta.

Queremos “pertenecer”, por eso jamás discrepamos.

Se nos olvida lo maravilloso del concepto _gestión participativa,_ya que luchamos porque nuestra idea, nuestra forma de pensar, nuestro estilo de trabajo sea el único, el mejor y el reconocido.

Cuando hacemos _brainstorming_ sobre cualquier cosa, desde dónde almorzar hasta qué prioridades atender, evitamos la crítica constructiva para evitar ser la “nota discordante”.

Un disidente —respetuoso y sensato— hace la diferencia. Es un arte que, si lo manejamos efectivamente, logramos cambios positivos y trasformaciones que logran verdadero impacto. El consenso puede reducir el pensamiento crítico y mata la racionalidad. Las mejores decisiones —sean personales o profesionales— requieren diversidad de perspectiva, escuchar a aquellos que son diferentes de nosotros, que se toman el tiempo para analizar, que tienen profundidad en los asuntos y no hablan por hablar, sino para genuinamente aportar.

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