Columna de Carmín Quijano: ¿No quieres “mas” pavo?
Llegó el domingo y todavía no se ha acabado el pavo en mi casa, y supongo que en las de muchos de ustedes tampoco. Si eres de los que no pueden ver un sándwich…
Por Carmin Quijano @LaCorrectoraPR
Llegó el domingo y todavía no se ha acabado el pavo en mi casa, y supongo que en las de muchos de ustedes tampoco. Si eres de los que no pueden ver un sándwich de pavo ni en pintura, esta columna es para ti. Hoy te aclaro si debes ponerle acento o no a la muy oportuna expresión “¡No quiero ‘mas’ pavo, por favor!”.
La monosílaba “mas” tiene dos formas de pronunciación: una átona (sin fuerza) y otra tónica (con fuerza). Estas diferencias de articulación son expresadas a través de la tilde, que a su vez expresa distinciones de significado y categoría gramatical.
La palabra átona “mas” se escribe sin acento y es el equivalente a la conjunción adversativa “pero”. Por ejemplo, “No podía parar de comer pavo, ‘mas’ ya no tenía hambre”. Sin embargo, este uso de “mas” como sinónimo de “pero” se emplea mayormente en la literatura y no tanto en el habla común.
En cambio, la palabra tónica “más” se escribe con tilde y se usa frecuentemente como cuantificador (adverbio, adjetivo y pronombre). Por ejemplo, “Yo estoy ‘más’ hambriento que tú” o “No quiero ‘más’ pavo por el resto del año”.
Así que, si ya estás harto de las mil y una formas de comer el plato principal de Acción de Gracias, expresa tu hastío de la manera correcta: “No quiero más pavo”. Pronuncia este “más” con fuerza para que a tu familia no le quepa ninguna duda, y dile adiós al Sr. Pavo.