Opinión: Es momento de actuar
Por años se ha hablado sobre la necesidad de crear política pública que atienda las necesidades particulares del sector sin fines de lucro y comunitario…
Por Olvin Valentín @olvinvalentin
Por años se ha hablado sobre la necesidad de crear política pública que atienda las necesidades particulares del sector sin fines de lucro y comunitario. Recientemente el Departamento de Estado ha tomado un rol más activo, organizando congresos y creando un programa para asuntos de organizaciones no gubernamentales. Como resultado de estas gestiones y la participación de cientos de organizaciones, se ha desarrollado un borrador de proyecto de ley para someterlo a la legislatura para lo que podría ser la política pública de Puerto Rico sobre la Sociedad Civil Organizada.
Esta política pública busca promover la inserción de las organizaciones en el quehacer público sobre asuntos que les impactan y crear enlaces entre todas las dependencias y agencias, entre otras cosas. También se crearía una oficina de organizaciones no gubernamentales en el Departamento de Estado y un consejo asesor compuesto por representantes de las propias organizaciones, fundaciones e iniciativas comunitarias.
Todo esto parece muy bueno para nuestro sector, pero hay un problema. La falta de participación activa de más organizaciones.
Desde principios de año se han organizado pequeños eventos por toda la isla para discutir el borrador de proyecto de ley e integrar las observaciones de las organizaciones. Se les envía la convocatoria a todas las organizaciones en la base de datos del Departamento de Estado, junto con el borrador de la política pública con el fin de que las organizaciones puedan evaluarla de antemano y llevar a la reunión sus opiniones, interrogantes y sugerencias.
Aún así, lamentablemente la mayoría de las organizaciones no están participando de estas reuniones y no ofrecen retroalimentación sobre el proyecto de ley propuesto. Es una pena que se comiencen a abrir espacios de diálogo sobre políticas especialmente dirigidas a nuestras organizaciones y la participación sea tan baja. Más aún cuando en Puerto Rico existen sobre 15,000 organizaciones incorporadas e incontables otras iniciativas comunitarias.
Ahora es el momento en que se pretende llevar a la legislatura un reclamo articulado que exige que se atienda a este gran sector que aporta a la economía y al desarrollo social del país. ¿Exigimos que se nos ofrezcan deducciones y descuentos contributivos y otros beneficios? ¿Nos molesta que los procesos burocráticos del gobierno entorpezcan nuestra labor social? ¿Fiscalizamos celosamente cuando amenazan nuestro reducido presupuesto? Así mismo podemos continuar una larga lista de exigencias, molestias o reclamos que constantemente podemos escuchar entre las organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro. Pues llegó el momento de tomar acción.
Debemos aprovechar el “momentum” y promover que se formule política pública que atienda las necesidades de nuestras organizaciones y las comunidades que servimos. Compañeros, ¡no es momento de quedarse brazos cruzados! ¡Es momento de actuar!

