Opinión: El revolú del IVA

Esto ha pasado de la revolución al revolú. Tres semanas después de presentado el proyecto de reforma contributiva, hoy estamos viendo el resultado del manejo…

Por

4 mar 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Esto ha pasado de la revolución al revolú. Tres semanas después de presentado el proyecto de reforma contributiva, hoy estamos viendo el resultado del manejo torpe que se le dio desde La Fortaleza a este tema desde un principio.

Mientras que el gobernador Alejandro García Padilla sigue con su estrategia de hacer contadas apariciones públicas y seleccionadas entrevistas con periodistas, la Asamblea Legislativa esbarata su propuesta ante el clamor de los distintos sectores que se afectarán con el nuevo modelo tributario.
Esto no habría pasado o estuviera pasando a un menor grado si la Rama Ejecutiva hubiera procurado un mayor consenso en el país antes de presentar la medida. En cambio, prepararon todo desde un cuarto oscuro.

Recuerdo que, durante la controversia entre nosotros (la Asociación de Periodistas) y el Gobierno por la divulgación del informe de la firma de consultoría KPMG, desde el Palacio de Santa Catalina se argumentó que el gobernador tiene un privilegio extraordinario de evaluar sus decisiones lejos del crisol público, analizar las herramientas de trabajo como era el susodicho informe sin la fiscalización ciudadana y, luego, anunciar la política pública. Bueno, pues ese razonamiento se equivocó aquí. La gente y la Legislatura, incluso desde la mayoría parlamentaria, están diciendo que ese análisis secreto, que nos costó muchos millones de dólares, está plagado de errores.

En menos de dos semanas de audiencias legislativas, la reforma contributiva tiene una proyección de recaudos de $500 millones menos ante las exenciones que, por un lado, ha concedido el gobernador al sector de la educación privada y, por el otro, con la promesa que ha lanzado el presidente de la Cámara de que eximirá del impuesto los servicios médicos. Pendientes están los reclamos de decenas de sectores más y otras tantas propuestas alternas.

El peligro de todo esto es que salga algo peor, un “frankenstein”, como han vaticinado muchos.

En el mundo ideal, al autor de una buena propuesta no debe importarle las estrategias que usa para plantearlas e implementarlas. En el mundo real, menospreciar la importancia que se le da al manejo de los asuntos importantes puede significar el fin de la discusión. Esto es ejemplo de ello.

Hoy protestan los estudiantes de las instituciones privadas, y el domingo lo harán los empresarios. La Fortaleza quiere que el proyecto se apruebe antes de Semana Santa, pero Perelló dice que no lo harán tan pronto, complicándole la agenda al gobernador, quien no tendrá a tiempo un panorama claro para presentar el presupuesto para el año fiscal que entra en vigor el 1 de julio.

El mal manejo está dictando el desenlace de este debate y no sabemos si eso será bueno para nosotros. Tremendo revolú.

Te invitamos a leer estas notas:

  1.  
  2.