Opinión: Entre fiestas, historia y ciudadanía
En estos días, y por segundo fin de semana consecutivo, los puertorriqueños celebran las fiestas de la Calle San Sebastián en Miami . Durante años, la única…
En estos días, y por segundo fin de semana consecutivo, los puertorriqueños celebran las fiestas de la Calle San Sebastián en Miami. Durante años, la única celebración que tuvimos fue las Fiestas Patronales que se celebran en Broward y ahora ¡BOOM! dos eventos masivos uno detrás del otro. Yo me las perderé porque me voy a la capital del país, a coger frío y conocer un poco más de la historia de esta nación.
Mientras hacía maletas, me preguntaba cuánto conozco de su historia. Si tuviera que tomar el examen de ciudadanía, ¿lo pasaría? Por ejemplo, ¿sabe usted cuántos jueces tiene en la Corte Suprema o quién era Susan B. Anthony o cuantas enmiendas tiene la Constitución, o qué territorio compró los Estados Unidos a Francia en el 1803?
Eso lo aprendí en séptimo grado en la clase de Historia de los Estados Unidos y no lo volví a estudiar nunca. Pero, para saber cuan versada ando en el tema, tomé el examen de práctica que ofrece el gobierno y obtuve 85%. Nada mal. Pero la realidad es que obtener la ciudadanía americana es mucho más que un examen.
A los puertorriqueños, la ciudadanía nos da unas ventajas que nos facilitan la vida una vez llegamos a este país. Básicamente, entramos “como Pedro por su casa” sin haber tenido que obtener visas, sin que nos hagan preguntas, ni nada por el estilo. También nos facilita mucho a la hora de comprar carros y viviendas, pues el buen crédito de Puerto Rico sirve aquí sin problema. Y por supuesto, podemos inscribirnos para votar de inmediato.
A la hora de buscar trabajo, el ser ciudadano americano, no necesariamente le da ventaja sobre los otros, a menos que esté solicitando ciertos trabajos que muchas veces son parte del gobierno federal. En los Estados Unidos, es ilegal discriminar contra alguien por su condición de inmigrante. Así que tenga presente, que cuando vaya en busca de trabajo, va a competir con todo el que tenga permiso para trabajar, independientemente de su estatus legal.
Desafortunadamente, la ciudadanía tampoco le ayudará para evitar posible discriminación o maltrato. A menudo leo en las redes sociales sobre casos de personas que sufren maltrato o discriminación por ser puertorriqueños, como las alegaciones que recientemente fueron reseñadas sobre Walmart y una prohibición de hablar español dentro de los predios de una de sus tiendas.
Yo nunca he sufrido discriminación, pero sí se que existe. Hay personas a las que no les gusta nuestro acento, que piensan que todos los puertorriqueños somos unos vagos y que para lo único que somos buenos es pa’ la fiesta. Si usted está enfrentando algún problema en su trabajo, oriéntese sobre sus derechos y las leyes laborales que lo protegen. La Comisión de Igualdad de Oportunidades de Empleo de los Estados Unidos (U.S. Equal Employment Opportunity Commision —EEOC) ofrece información valiosa que puede encontrar visitando su página de internet en español.
Sea cual sea el motivo que lo llevó a mudarse a este país, usted tiene el derecho de mantener su cultura y sus raíces. Por eso celebro que tengamos las fiestas de la Calle San Sebastián, las Fiestas Patronales y espero que vengan más eventos donde se resalte nuestra cultura y valores. Mientras yo aprendo más sobre la historia de este país, les deseo tanto a los de Miami como a los de Puerto Rico que disfruten de las fiestas y que sigan poniendo el nombre de nuestra isla en alto. Voy subiendoooo, voy bajando… ¡Wepa!!!!

