Opinión: El juego de las virtudes

Una de las características de la inteligencia emocional es la capacidad del autoconocimiento. Una persona emocionalmente inteligente reconoce tanto sus…

Por Lily García

12 ene 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Una de las características de la inteligencia emocional es la capacidad del autoconocimiento.  Una persona emocionalmente inteligente reconoce tanto sus virtudes como sus defectos, sabe cuáles son sus fortalezas y a la misma vez de qué “pata” cojea.  Lo que no todo el mundo ve es que, generalmente, los defectos y las virtudes no solo van de la mano, sino que se nutren de exactamente la misma energía.
La cuarta de las leyes universales metafísicas, la ley de la polaridad, nos dice lo siguiente:  “Todo es dual.  Todo tiene dos polos. Los semejantes y los antagónicos son lo mismo…”.  Y por ahí sigue.  Hoy quisiera en esta columna que repasáramos algunas virtudes y fortalezas importantes y cómo, si no las cuidamos, pueden convertirse en nuestras mayores debilidades. 

Generosidad / orgullo
Cuidado que con tanto dar, dar y dar desarrolles la incapacidad de recibir.  Cuando nos negamos a recibir de otros, sin querer queriendo damos la impresión de creer ser mejores que los demás. Da a otros, pero deja la mano afuera para saber agradecer cuando te toque recibir.

Capacidad para el liderazgo/ necesidad de control
Es posible que seas un líder natural.  Tu poder de convocatoria puede ser una de tus más grandes virtudes y secretos para el éxito.  Sin embargo, esa misma capacidad mal manejada te puede convertir en un adicto o adicta al control.  Convoca, inspira, suelta y deja que otros hagan.  Nadie va a hacer las cosas como tú.  Pero tal vez las pueden hacer hasta mejor. 

Amor / resentimiento
Me parece que esta es la clásica.  Hemos escuchado siempre:  “Del amor al odio hay solo un paso”.  Uso resentimiento porque encuentro que odio es una palabra demasiado cargada. El amor se convierte en resentimiento cuando ese amor no nos responde como nosotros esperábamos.  Cuando el amor está matizado por el apego, siempre vamos a estar en peligro de caer de lo sublime a lo profano.  Y no me refiero solamente al amor de pareja.  Hay ocasiones en que los amores más tormentosos y cargados de resentimientos son aquellos entre madres, padres e hijos.  Evalúa tus “amores” y los apegos que los acompañan.  Y empieza a soltar. 

Seguridad / egoísmo
Una cosa es ser seguros de nosotros mismos, asertivos e independientes, y otra rendirle culto al ego pensando que no necesitamos de nadie.   Uno de los secretos de las personas felizmente exitosas es que ponen a la disposición de los demás esa seguridad y asertividad que los ha llevado a alcanzar el éxito.  Recuerda siempre que esa fortaleza que disfrutas hoy es el producto de la influencia de muchas personas en ti.  Da lo que has recibido.