Opinión: Ni los huevos se salvan

Dado el hecho de que la época navideña no es mi favorita, la vida se me complicó cuando me pidieron que escribiera una columna relacionada con esta peculiar…

Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa

12 dic 2014, 11:00 pm 3 min de lectura

Dado el hecho de que la época navideña no es mi favorita, la vida se me complicó cuando me pidieron que escribiera una columna relacionada con esta peculiar época. 

La Navidad me estresa, punto. Yo soy una maceta, siempre lo he sido. Me gusta que me regalen, pero me duele gastar dinero en regalos. No puedo ser perfecta. 

Entonces, llega diciembre y llega mi crisis de no querer comprarle regalos a la gente porque siento que me voy a quedar sin dinero. ¡Contra, hay crisis económica! ¿Por qué no cuentan los abrazos como regalos?

Pienso que esa necesidad de comprar regalos en medio de una crisis económica (gracias, Gobierno, gracias) fue lo que causó el robo de los huevos… Porque sí, en nuestra joya caribeña ni los huevos se salvan. 

Tengo muchas teorías sobre las 38 mil docenas de huevos robadas en Bayamón. Para empezar, fue en Bayamón… Ese pueblo en el que siempre hay un estrés constante, las luces nunca sirven y la gente guía con más odio que el que yo siento por Entre Nosotras. Es por eso que nada que ocurra en ese pueblo a mí me sorprende. 

Creo que quizás la persona que se robó los huevos de Bayamón lo hizo tras una crisis, porque (como lo hizo el que habló con mi sobrina) Santa Claus les dijo a sus hijos que les iban a regalar todo lo que ellos querían, todo. ¿Sabe usted el estrés que uno siente cuando ese tipo con acento gringo de embuste le dice eso a un niño? “Te voy a llevar todos los juguetes de Frozen”, y ahí empieza uno a maquinar cómo va a comprar todo eso, de dónde va a sacar el dinero. Lo más seguro se robó los huevitos para sacarles par de pesos y comprar los regalos. 

Otra opción, y creo que es la mejor, es que se haya robado los huevos para endulzar la Navidad de muchos. Si esa persona que se llevó los huevos es lista, arranca ahora mismo y empieza a hacer flan, ponche, tembleque y todas esas cosas típicas. Las vende y listo. Le sacó un pa’l de pesos y todos nos bebimos la evidencia.

La crisis económica ha llevado a muchos a hacer locuras. Ya no todo el que roba es malo. La mayoría está tocando fondo. No dudo que haya padres de familias considerando robar cosas como huevos para completar lo que les hace falta para que sus hijos tengan una Navidad feliz. 

No estoy justificando robos, pero sí pienso que cuando el Gobierno pone a las personas entre la espada y la pared no nos podemos sorprender cuando cosas “insólitas” ocurren. Cuando no hay dinero, la gente no solo se roba hasta los clavos de la cruz, se roba hasta los huevos. 

Así que Feliz Navidad a todos esos que regalarán abrazos o robarán huevos… Con todos los impuestos que están aprobando y esas cosas, les prometo que esta Navidad será épica y los lechones estarán más flacos.

Ah, y antes de que se me olvide, Rocky The Kid, te quiero. Gracias por la promo.