¿Dónde están los jóvenes?
Cuando hablamos de líderes de organizaciones sin fines de lucro y los miembros de sus juntas de directores, rara vez pensamos en jóvenes. Sí hay organizaciones…
Por Olvin Valentín @olvinvalentin
Cuando hablamos de líderes de organizaciones sin fines de lucro y los miembros de sus juntas de directores, rara vez pensamos en jóvenes. Sí hay organizaciones dirigidas por gente joven, pero no es la norma. Es posible que esto responda a que los jóvenes están estudiando o tienen otros intereses, y no cuentan con mucho tiempo para invertir en una organización sin fines de lucro y todo el trabajo que esto representa. También puede ser que no se ha transmitido bien el valor del tercer sector como para que atraiga su atención y decidan involucrarse. Sin embargo, cada vez son más los jóvenes que se integran al tercer sector y hasta crean nuevas organizaciones.
Con la oferta académica actual enfocada en la administración de organizaciones sin fines de lucro, se comienza a profesionalizar el sector y los estudiantes universitarios lo pueden ver como una opción laboral. Igualmente, en mis talleres muchos de los asistentes son profesionales por debajo de los 35 años que forman parte de una OSFL, interesan crear una o buscan formas de involucrarse en una para contribuír a su desarrollo. Esto es algo encomiable, ya que, como hemos visto en los medios, la tendencia en este grupo poblacional es irse de Puerto Rico en busca de mejores oportunidades. En cambio, un creciente número de jóvenes quiere hacer la diferencia en sus comunidades y en Puerto Rico.
Precisamente esta semana estaré participando en un Foro de la UNESCO en Bulgaria centrado en el tema del rol de la juventud en iniciativas de ONGs (organizaciones no gubernamentales o sin fines de lucro). Aunque el foro se enfocará principalmente en el área del trabajo cultural, los principios son de aplicación general a todo tipo de organización y la importancia de que los jóvenes se involucren en sus gestiones es constante. Uno de los temas que se abordarán, y que espero con más ansias para luego compartirlo en Puerto Rico, es el de cómo utilizar la cultura y las ONGs como vehículos de creación de empleos y desarrollo económico comunitario.
Esperemos que este número siga en aumento. Más jóvenes deben mostar interés en las organizaciones sin fines de lucro y la labor social que realizan. Deben ver a estas entidades como una forma de lograr un cambio duradero en sus comunidades y como una alternativa laboral. Igualmente, los ejecutivos de las organizaciones deben desarrollar programas que integren gente joven a sus inicaitivas y cuando identifican jóvenes con características de liderazgo o habilidades que puedan poner en práctica en la organización, darles la oportunidad de involucrarse más. Al fin y al cabo, la edad no les excluye de la realidad social en la que vivimos. Aportar a organizaciones sin fines de lucro es una manera de ayudar a reconstruir la sociedad de la que forman parte y que muy pronto liderarán.

