Opinión: Los municipios: aliados del tercer sector
A veces nos enfocamos tanto en la gestión del gobierno central que obviamos lo que hacen los municipios. Esto es particularmente cierto con las iniciativas…
Por Olvin Valentín @olvinvalentin
A veces nos enfocamos tanto en la gestión del gobierno central que obviamos lo que hacen los municipios. Esto es particularmente cierto con las iniciativas relacionadas a organizaciones sin fines de lucro o de base comunitaria.
Nos preocupa y estamos atentos a las directrices del Departamento de Hacienda, los programas que anuncie el Departamento de Estado o las convocatorias de fondos que publican casi todas las agencias estatales. Sin embargo, muchos municipios también están comprometidos con el tercer sector. ¡Y hay que darles el crédito!
Por ejemplo, una organización con la que trabajo muy de cerca, Guamanique de Puerto Rico, ha establecido acuerdos colaborativos con los municipios de Ciales y Manatí para rescatar espacios en desuso y convertirlos en proyectos culturales comunitarios. Por otro lado, en varios de los talleres que hemos ofrecido en Nonprofit Institute sobre administración de organizaciones sin fines de lucro y redacción de propuestas el Municipio de San Lorenzo ha sufragado el costo de matrícula y la transportación de grupos de líderes comunitarios y organizaciones para que participen y se capaciten. Noten que esto no tiene que ver con partidos ni colores, sino con el interés de que la ciudadanía se beneficie de más y mejores servicios por parte de las organizaciones.
Pero estos son solo tres casos. Así hay muchos pueblos que de una forma u otra demuestran su compromiso con las comunidades y el tercer sector. Ya sea estableciendo alianzas de colaboración, proveyendo recursos humanos o de otro tipo, brindando asesoría, agilizando procesos, sirviendo de enlace o, por supuesto, otorgando donativos, son muchas las formas en que los municipios pueden ayudar a las organizaciones. De hecho, muchos pueblos cuentan con oficinas dedicadas a ofrecer servicios a organizaciones sin fines de lucro y de base de fe o desarrollan programas de vinculación comunitaria. Tiene mucho sentido, ya que las gestiones del gobierno central se diluyen entre las más de 9,000 organizaciones en el país, mientras que el enfoque del municipio, aunque con menores recursos, va dirigido a un número mucho más reducido de entidades en su jurisdicción.
Si estás involucrado(a) con una organización sin fines de lucro, una de las primeras gestiones que debes hacer, si no has hecho aún, es verificar si tu pueblo cuenta con una oficina o programa como estos. Recuerda que, más allá de los donativos económicos, en ocasiones las relaciones y el apoyo pueden ser igual o más valiosos para el desarrollo y sustentabilidad a largo plazo de tu organización. Y quien mejor para valorar el impacto de una organización en la comunidad que el propio municipio donde ofrece sus servicios.

