Opinión: Todo es tu culpa, Daddy Yankee
“Oigan a Daddy Yankee… Por eso este país es una porquería, por escuchar a Daddy Yankee”.
Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa
“Oigan a Daddy Yankee… Por eso este país es una porquería, por escuchar a Daddy Yankee”.
– Doctora Ortiz, del Hospital Regional de Bayamón, en medio de una rabieta que ni aplaudo ni condeno. Solo los que estaban allí saben exactamente lo que pasó.
Ahora que sé que todo lo que pasa en esta joya caribeña es culpa de Daddy Yankee, siento que he estado perdiendo el tiempo. No tenía que dedicarle columnas al gobernador o a ustedes, mis queridos lectores que lo mismo me tiran besitos que piedras. Todo este tiempo le tenía que haber escrito al “Big Boss”.
Siempre pensé que solo podía culpar a Daddy Yankee de causar que cada vez que yo saliera del país alguien me cantara la “Gasolina”. También lo responsabilizo totalmente de dejar solo a Nicky Jam cantando “La Combi Completa”. Nunca pensé tener que responsabilizarlo por las situaciones que nos aquejan.
Pensé que el mal servicio en los hospitales era una carga del Departamento de Salud. Jamás pensé que un reguetonero tuviera la culpa de que cuando llevé a mi mamá al hospital se tardaron tanto en atenderla que, para que por lo menos le tomaran los vitales, tuve que hacer un show más grande que el de Elvis Crespo en Made In Puerto Rico. Digo, porque si él es el causante de la actitud de los pacientes, también lo puedo culpar de la actitud de quienes trabajan en la institución.
No sabía que le podía achacar la culpa a ese muchachito de que cuando le dije a la enfermera: “Mi mamá tiene todos los síntomas del chikungunya”, ella me respondiera: “Ay, por Dios”. Querido Yankee, por tu culpa, en ese momento me convertí en una de las personas que, no solo escucha “Somos de Calle”, si no que dejé salir a la dama que también escucha a Farruko, Arcángel, Don Omar y Cosculluela. Los puños que yo le quería tirar a esa enfermera estaban más pesados que los de Tito Trinidad. No lo hice porque, aunque escucho reguetón, también escucho a Jorge Drexler y leo el periódico.
¿Cómo no haber pensado antes que “El Cagri” tiene la culpa de que la clase media (si es que existe) esté más estancada que la carrera musical de Jovani Vázquez (ese caballero que me da pena y risa a la vez)? “King Daddy”, brother, yo también quiero vivir en la Milla de Oro. Brega con eso.
Cómo no culpar a “El máximo líder” de que existan jueces corruptos, de que los políticos se roben hasta los clavos de la cruz, de que la economía esté por el piso y de que las carreteras se inunden. Evidentemente todo es tu culpa, Daddy Yankee.
El día que se dijo que por escuchar a Daddy Yankee es que “este país es una porquería”, los políticos abrieron una botella de champagne Veuve Clicquot, brindaron y dijeron: “Vamos por buen camino, ya nadie piensa que el boyete isleño es nuestra culpa”.
