Opinión: Que venga el Súper #12
¿Sabe que Puerto Rico ha tenido al menos once superintendentes de la Policía en 20 años? Esto solo contando los confirmados por el Senado, no los que han servido en momentos transitorios. El gobernador se prepara para nombrar al duodécimo jefe policial en dos décadas tras la abrupta salida de James Tuller Cintrón.
Sobre Tuller, los datos son sencillos y escandalosos: le pagamos mucho dinero a un hombre que apenas conocimos y de quien no sabemos qué hizo al frente de la Policía en cinco meses. Peor aún, el hombre se va con la sospecha ante el país de que intentó burlar el sistema contributivo del Estado en el que residió por años. O sea, si el descrubimiento que el Senado aparentemente hizo y que Tuller intentó subsanar es cierto, tuvimos al mando del aparato encargado de hacer cumplir la ley a alguien que no mostró mucho respeto por una. Por lo menos, debe devolver el dinero que le pagamos.
Resalta, además, este episodio: el pobre escrutinio al que lo sometieron en La Fortaleza al momento de considerarlo y reclutarlo para tan importante cargo. Esto denota, al menos, prisa e improvisación en algunos procesos que se llevan a cabo en el Palacio de Santa Catalina.
En medio de este debate, se repite por parte de los oficiales del Gobierno el discurso de que el crimen está bajando. Disculpen si les apago la fiesta, pero eso no se siente en la calle. Ayer, en Cupey, no sintieron esa reducción los vecinos que observaron el asesinato de un chofer de una guagua escolar. Mucho menos lo sienten hoy los padres de los nueve niños que el hombre, sabrá Dios metido en qué, buscaría para llevarlos a recibir “el pan de la enseñanza”.
Ahora bien, ya que vamos camino a conocer a nuestro superintendente #12 en 20 años, es importante comprender que la guerra contra el crimen sí necesita una dirección policiaca eficaz y que conozca nuestros problemas. Pero tenemos que dejar de mirar todos, ciudadanos y Gobierno, a la Policía como el único ente responsable de combatir la violencia callejera. Es tiempo, de poner todos el foco sobre el Departamento de Educación y mirarlo como el organismo encargado de formar a largo plazo un país pacífico. Esto se logra educando a nuestros niños dede temprano sobre una sana convivencia y ese sentido de solidaridad que tenemos que tener.
Mientras eso ocurre, vamos a entretenernos y que venga el próximo súper…
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