¡Relájate y disfruta la vista!

Puerto Plata, R.D.

Por Zara Hernández @zara_hernandez_

7 dic 2013, 11:00 pm 4 min de lectura

Qué divino es abrir las cortinas de la habitación, y que una playa con uno de los amaneceres más bellos sea quien te dé los buenos días mientras te tomas una buena taza de café. Así se amanece en el Lifestyle Resort Puerto Plata.  

Luego de esa taza de café –para poder despegarme la sábana-, fui a desayunar a un restaurante que se especializa en comida “Kosher”. No sé ustedes, pero una de las cosas que más me gusta cuando estoy de vacaciones, es que cuando llego a la mesa, ya el desayuno está listo. Mmmmm… nice! Una omelette con jamón, queso, cilantrillo, cebolla y tomate, unas tostadas, y unos pedacitos de mango por el ladito para ir con energías a disfrutar el día. 

Ese día visité el famoso parque Isabel de Torres. Dentro de ese parque se encuentran dos de las atracciones más famosas e impresionantes de Puerto Plata. Una de ellas es el Cristo Redentor, un modelo más pequeño de él que hay en Brazil, pero igual de imponente y magnífico. Para llegar al mismo hay dos maneras. La primera es a bordo del Teleférico de Puerto Plata, y el segundo es para los aventureros extremos que posean un excelente cardio y unas ganas increíbles de caminar por las veredas del lugar. -PS: Yo los aplaudiré mirándolos desde el teleférico si optan por la segunda opción.- 

Luego de que nos recibió un grupo de músicos tocando perico ripiao, y que dimos una bailadita y todo; subimos a una de las cabinas del teleférico. Las instrucciones son bien fáciles: relájate y disfruta la vista. Una de las cosas curiosas que aprendí es que cuando Cristóbal Colón llegó a lo que se conoce hoy como la montaña Isabel de Torres, él la había bautizado inicialmente como Monte Plata. Decide nombrarla así, porque esta montaña entre su vegetación tiene un árbol que se le conoce en la República Dominicana como el “Grayumbo”. Al ser esta zona tan húmeda, el árbol como reacción a la humedad, redobla sus hojas y muestra un color plata intenso. Este árbol, nosotros los puertorriqueños, lo conocemos también, pero bajo el nombre de “Yagrumo”. Una vez termina el paseo sobre las bellezas naturales de esa majestuosa montaña, llegamos a nuestro destino; La Cima de Isabel de Torres. 

Una amiga me enseñó que cada día uno debe de hacer tres cosas; hacer reír a alguien, aprender algo nuevo y enseñar algo nuevo a una persona. Tengo que decir que este día fue uno de los que más aprendí. ¡Claro! Teníamos excelentes guías; hasta internacionales y todo. De Venezuela, Italia y claro está, de la República Dominicana. Ellos no van a dejar que te vayas con ninguna duda de este lugar. Tan pronto me bajé de la cabina, fui enseguida a admirar la estatua. Tanto me habían hablado, que quería saber la fascinación de las personas. Debo confesar, que no exageraron. ¡La ubicación de esta estatua es perfecta! De frente tienes esta pieza sublime, pero a la vez tan imponente. Miras a tu izquierda y hay un espacio lleno de vegetación, que te da la sensación de que si miras bien podrías ver hasta un duende corriendo por ahí… Es un espacio mágico. Por último, cuando volteas tu vista tienes uno de los escenarios más bellos de la República Dominicana; y cuando a ese espectáculo visual le sumas el pacífico sonido de la naturaleza, instantáneamente se convierte en el estado perfecto entre relajación y gratitud. 

¿Por qué “relajación”? Por que solo falta un masaje para estar en el mejor “Spa” del mundo. ¿Y por qué “gratitud”? Porque de cierto modo surge. Simplemente dentro de tu cabeza en voz baja dices “Gracias” por poder presenciar tal bello espectáculo. 

Luego de que tomas 173 fotos –esas fueron las que yo tomé desde mi celular cuando llegué-, te explican más sobre la historia del lugar y te dan un recorrido por todo el parque. Les garantizo que se van a disfrutar cada paso que den, cuando visiten este lugar. Una vez terminamos el recorrido, volvemos a bajar como subimos. 

¿Te acuerdas de las instrucciones simples de montarse en el teleférico verdad? ¡Exacto! Relax and enjoy! 

Puerto Plata tiene muchos lugares bellos para visitar, que con una visita solamente no se podrían cubrir todos, pero prométeme que cuando visites esta ciudad por primera vez, el teleférico va a estar en la lista de lugares a visitar. No te vas a arrepentir. ¡Ah! Y si te animas a subir la montaña caminando, cuando regreses a Puerto Rico te recibo con una batucada en el aeropuerto. ¡Boom! 

¡Stay tuned para mi próximo blog! Y recuerda seguirme en Nos Vamos de Paseo, todos los sábados a la 1:00 p.m. por Telemundo.