¿Qué hora es? o ¿qué horas son?
Imagina esta situación. Llegó el lunes. Te despiertas. Miras el reloj y ves que son las 7:00 a.m. Vas al baño y recuerdas que tienes una reunión con el jefe a las ocho. Corres a vestirte. Coges tu cartera y las llaves del carro. Sales de tu casa y, después de largos minutos en el tapón, llegas al trabajo. Quieres saber la hora, pero olvidaste el reloj y el celular. Preguntas: “¿Qué horas son?”. Y alguien te responde: “¿Qué hora es? Son las 8:15 y ya empezó la reunión”.
Seguramente, esta situación te resulta muy familiar. A muchos se nos ha pegado la sábana más de una vez y, como consecuencia, hemos llegado tarde a una que otra reunión. No estás solo. A todos nos ha ocurrido. Pero, más allá de la vergüenza que hayas podido pasar, es importante que conozcas la forma correcta de preguntar la hora para que no hagas un doble papelón.
“ ¿Qué hora es?” y “¿Qué horas son?” son dos preguntas comunes para conocer el momento en el día en que sucede algo. Sin embargo, “¿Qué hora es?” ―en singular— es la forma recomendada por la Real Academia Española y es la que debes usar en el lenguaje escrito y en los contextos que requieran un léxico culto y profesional, como en las reuniones con tu jefe.
Por otra parte, la forma “¿Qué horas son?” es admisible en el lenguaje popular, pero no recomendable. Es decir, se acepta en contextos informales, como en un chinchorro con los panas, en los que no necesariamente usas tu mejor vocabulario, pero no es aconsejable. Y debe evitarse en el lenguaje escrito y en las situaciones que exijan tu mejor comportamiento.
Ahora bien, aunque la forma correcta es “¿Qué hora es?”, en singular, la respuesta a esta pregunta casi siempre irá en plural. Por ejemplo, “¿Qué hora es? Son las cuatro de la tarde”. Aquí la palabra “hora” se refiere al “momento del día”. Por eso su formulación en singular. No obstante, cuando la respuesta sea la una, se contestará en singular: “¿Qué hora es? Es la una de la tarde”.
Espero que esta información haya aclarado tus dudas. Recuerda que siempre parecerás educado y culto si preguntas “¿Qué hora es?”. Así, aun cuando llegues tarde a una reunión, tu jefe y tus compañeros verán lo bien que usas el español y quizás hasta perdonen tu tardanza.