Mitos y realidades de la parálisis facial
Cuando adolescente, me torné incrédula sobre los cuentos que hacían mis familiares. ¿Cuántas cosas nos dijeron de niños que después aprendimos que no eran ciertas? Como si te cortabas, se te salían las tripas o si tragabas un “chicle” se te pegaba al estómago. ¿Cuántas veces me corté un dedo o me raspé una rodilla y nunca se me salió una tripa? Y hace varios años atrás, me realizaron una endoscopía (estudio donde inspeccionan tu estomago a través de una cámara) y el doctor no consiguió ninguna de las gomas de mascar que me tragué en la niñez. Así que dejé de darle validez a esos cuentos.
Por consiguiente, cuando una de mis tías me decía que no abriera la nevera o me bañara inmediatamente después de hacer ejercicio porque “me pasmaba” (frase boricua que significa parálisis facial), yo esperaba que ella me diera la espalda y sacaba calladita agua fría de la nevera. Hace poco, a mi amiga y a una compañera le dio parálisis facial. Lo primero que pensé era lo que decía mi tía. Sin embargo al indagar más en el tema, descubrí que no han conseguido evidencia clara que relacione a los cambios abruptos de temperatura con la parálisis facial (así que Tía Milagros, quédate tranquila que no me voy a “pasmar”).
Existen varios factores que podrían causar la parálisis facial. La más común es una condición conocida como parálisis facial periférica idiopática o parálisis de Bell (Bell’s Palsy en inglés). La parálisis de Bell afecta el nervio craneal VII, causando inflamación, y los síntomas usualmente aparecen de una día para otro. Según www.mayoclinic.com, la parálisis de Bell causa debilidad de los músculos faciales. También afecta la habilidad de cerrar el ojo del lado afectado; por lo que los médicos recomiendan tapar con un parcho para evitar que se reseque el ojo, proteger la córnea y que le entre alguna partícula. Aunque se desconoce la causa exacta, se piensa que puede ser una reacción luego de una infección viral.
Generalmente, se van aliviando los síntomas luego de 10 días; sin embargo, puede tardar hasta seis meses en recuperarse por completo. Algunos médicos pueden recetar corticoesteroides para reducir la inflamación, sin embargo, muchas veces la condición se resuelve por sí solo.
Condiciones muy serias también pueden ocasionar parálisis facial, entre ellas trauma craneal, infecciones del oído medio, tumores y derrames cerebrales. Por lo tanto, debe visitar a su médico si se presentan síntomas de parálisis facial.