Cáncer del seno y quimioterapia

Por Arlin Feliciano @Ciencia_Boricua

15 jul 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Nuevamente, el cáncer del seno ataca una de los nuestras. No es una famosa actriz o animadora. Sin embargo, para mí es una persona importante pues es mi tía, una mujer humilde y llena de amor para su familia.

No es su primera vez enfrentando esta vil enfermedad. Varios años atrás, fue diagnosticada con cáncer del seno, por lo cual le practicaron una tumorectomía (lumpectomy en inglés) y recibió tratamiento con radioterapia. Luego de tantos años, cuando ya la familia pensábamos que ya no había peligro, vuelve al ataque la malévola enfermedad. Así que, otra vez mi tía se somete a cirugía para eliminar el tejido afectado. Sin embargo, esta vez tendrá que someter a quimioterapia y esto ha creado un ambiente de incertidumbre en mi familia. Tití, no hay nada que temer. Aquí te tengo un poco de información para que sepa de qué se trata.

Se conoce como quimioterapia (o quimio) el grupo de medicamentos que se utilizan para matar células cancerosas. Luego de extirpar el tejido canceroso, se emplea quimioterapia para eliminar cualquier célula nociva que pudo haber quedado en el área, sin ser percatada. Quimioterapia se puede ser suministrada vía oral (por boca), vía inyección, o a través de catéter (que se coloca quirúrgicamente). En la actualidad, existe una gran variedad de medicamentos que son quimios y cada una funciona de manera diferente.

Quimioterapia no solo mata células cancerosas, sino también mata otras células. Por consiguiente, el tratamiento causa efectos secundarios como vómitos, diarrea, ulceras bucales, sangrado, dolor, fatiga, pérdida del cabello, susceptibilidad a infecciones, entre otros. La quimioterapia se aplica en varias sesiones para maximizar la probabilidad de su eficiencia.

Así que Tía Inés, ya estás informada sobre quimioterapia. Luego de dos tumorectomías, la pérdida de tu cabello es algo que estás deseando. La buena noticia es que al terminar las sesiones de quimio, te volverá a crecer como un árbol que le renacen las hojas luego de un invierno áspero.