Aspectos biológicos del maltrato infantil

Por Arlin Feliciano @Ciencia_Boricua

2 jul 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Cada vez es más frecuente el maltrato infantil. Vemos noticias de bebés que llegan al hospital con fractura craneal; otros con fracturas de costillas, brazos y piernas. Algunos, lamentablemente, no sobreviven los golpes, dejando consternado a todo el país. 

Muchas veces, los padres ocultan el maltrato con historias de caídas aparatosas. Me gustaría decirles a estos padres que solo se mientan a sí mismos.

Los médicos cuentan con varios indicadores que revelan la posibilidad de lo que denominan como síndrome de niño maltratado (Battered Child Syndrome, en inglés). Los pediatras y radiólogos, además de detectar las fracturas u otras anomalías, están adiestrados para identificar si una fractura y/o golpe es a consecuencia de maltrato. Algunos ejemplos, según www.learningradiology.com, son la presencia de varias fracturas antes de los 2 años, fracturas en varios estados de sanación (fracturas “viejas y nuevas”) y hematomas con formas de manos y dedos. Además, bebés que han sido sacudidos pueden sufrir de daño cerebral, cordón espinal y los ojos.

Muchas veces, se subestiman los efectos físicos a largo plazo del maltrato en los niños. Aunque huesos rotos se reparen y los moretones se desvanecen, el maltrato causa cambios en fisiológicos en las pequeñas víctimas y muchos de estos cambios los siguen afectando en su adultez. La página www.childwelfare.gov indica que adultos que fueron abusados físicamente durante su niñez tienden a sufrir de alergias, artritis, asma, bronquitis, alta presión, y úlceras. Los resultados posiblemente sean más letales aún. La prestigiosa revista Nature publicó en su website en el 2009 un artículo que destacó la ocurrencia de cambios en el gen NR3C1 de 12 personas que se suicidaron y habían sido maltratados desde niños. Estos cambios afectan la manera en que responden al stress. Otros estudios han demostrado que las víctimas tienden a vivir menos y aumentan sus posibilidades de sufrir de cáncer. Para resumir, los efectos biológicos del maltrato infantil se sentirán a través de toda la vida de la víctima.

Según el informe “El maltrato de menores es un problema de todos”, publicado por la Oficina de Etica Gubernamental, en el 2009-2010 se reportaron 36,363 casos de maltrato; 7,456 fueron por maltrato múltiple y 4,709 fueron por maltrato físico. Los niños son niños. Brincan, juegan, gritan y se ríen. A veces son unos angelitos. Otras veces, no tanto. Sin embargo, no creo que exista absolutamente ninguna razón para abusar de ellos. Padres que estén leyendo esto: recuerden, la próxima vez que su bebé este llorando sin parar o el nene te rompió el celular, el daño irreparable que le podría causar si pierdes el control.