Estados Unidos aún lucha por la inclusión de los Hispanos

Por David Trads

24 jun 2013, 12:00 am 4 min de lectura

WASHINGTON D. C. – Sobre lo que sería en algún momento el “sueño americano”.

Más allá de las finales de baloncesto de la NBA, un evento con una audiencia de millones de televidentes en Estados Unidos y América Latina, un niño de 11 años, Sebastien de la Cruz —un ciudadano estadounidense proveniente de una familia de inmigrantes mexicanos—  dio un paso adelante de todos e interpretó una hermosa versión del himno nacional. El joven Sebastien, un héroe del exitoso programa de televisión America’s Got Talent, orgullosamente llevaba un traje de mariachi, y el muchacho parecía un nuevo ícono para la gran diversidad cultural de los EE. U.U.

Pero justo después de cantar el himno en San Antonio (Texas), todo el infierno tomó su propio camino y, en las redes sociales, un grupo muy grande de estadounidenses perdió los estribos. Algunos ejemplos de los desagradables comentarios en Twitter son el de Domenic DeGregorio, quien escribió: “Es ilegal que en 9 de cada 10 oportunidades este chico cante el himno nacional”; Francois escribió: “Esta chico mexicano se escapó de su país hace 4 horas y ya está cantando el himno”, y Ben Koeck declaró: “Este chico es mexicano. ¿Por qué canta el himno nacional? #ustednoesestadounidense #vayaseasucasa (#yournoamerican #gohome)”.

¿De qué se trata todo esto? Por desgracia, fue un mal ejemplo de cómo Estados Unidos todavía lucha contra su creciente población hispana. Algunos estadounidenses simplemente no pueden aceptar que Estados Unidos de los años 80 está cambiando a un país mucho más colorido después del año 2010. Hace una generación, 1 de cada 12 personas eran hispanas; hoy, 1 de cada 6; y en una generación más se espera que sea 1 de cada 3. Es un país que debería querer a un niño como Sebastien, no un país que debiera aceptar este tipo de tonterías.

Los comentarios en las redes sociales eran, por supuesto, abusivos y, obviamente, totalmente injustos. Sebastien es un ciudadano estadounidense, nacido en Estados Unidos de padres mexicanos; y más aún su padre es un veterano de la Marina de Guerra de este país. El niño es tan estadounidense como cualquiera. Para probar realmente este punto en el que él insiste, lo hizo en una entrevista para Univisión, la cadena más exitosa en español de Estados Unidos, pues tuvo que realizarse en inglés, porque su español es débil. El niño no estaba preocupado realmente por los comentarios desagradables en la televisión.

“Creo que esto me ayudó a mostrar mi cultura”, dijo, y agregó: “México está en mi corazón. Aunque soy de San Antonio, todavía tengo una gran sentimiento por México. Es por eso que yo voy por el Chivas”, dijo haciendo referencia al club de fútbol mexicano popular de Guadalajara.

En realidad, Sebastien es la cara de la nueva América, una cara que millones de hispanos en Estados Unidos y los latinoamericanos al sur del Río Grande lo pueden reconocer tan fácilmente: un joven que quiere ser parte del norte y el sur. El hombre que presentó al pequeño cantante, Julián Castro, es el alcalde de San Antonio, la séptima ciudad más grande en Estados Unidos, quien es otro buen ejemplo.

La abuela de Castro emigró a Texas en 1922 cuando tenía solo seis años y trabajaba duro limpiando casas, de cocinera y de niñera. Así, ella le dio a su hija una buena oportunidad en la vida, para que así mismo ella pudiera darles a sus hijos una mucho mejor. Hoy en día, uno de esos chicos no es solo el alcalde de una gran ciudad, sino que probablemente pueda ser el primer presidente hispano de Estados Unidos. Esto es  el “sueño americano”.

Hay tantos niños, niñas, hombres y mujeres hispanos como Sebastien de la Cruz y Julián Castro en Estados Unidos de hoy. Personas que progresan en este país. Algunos de ellos permanecen en Estados Unidos. Algunos regresarán a México, Colombia, Perú, Chile, o a cualquiera que sea su país de origen. Todos ellos serán aún mejores para entendernos unos con otros. Ninguno de ellos se molestará con los niños como Sebastien de la Cruz en el futuro. Lo verán como un ejemplo a seguir. Y con razón.

El autor es es un comentarista político global con extensos viajes por América Latina.