Las hemorroides: causando dolor al final del túnel

Por Arlin Feliciano @Ciencia_Boricua

14 may 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Parece ser que mucha gente conocida me está hablando de las hemorroides. Amistades embarazadas, mis familiares en la edad dorada y hasta chicos de mi edad (joven) han padecido de inflamación de hemorroides, causándole mucha molestia y dolor. Sin embargo, cuando pregunto si saben lo que son las hemorroides, muchos no me saben decir. En verdad, no los culpo. Muchas personas encuentran el tema incomodo, igual que la condición. Un familiar (nuevamente no expondré el nombre para no ser expulsada de la próxima reunión de familia) sal corriendo de la oficina médica después del examen físico porque estaba abochornado.

Las hemorroides son venas inflamadas al final del recto (última parte del colon) y del ano. Según la Clínica Mayo, hay varias causas: embarazo, obesidad, estar sentado por largos periodos de tiempo, esforzarse durante las evacuaciones, estreñimiento o diarrea crónica, y sexo anal. Esta condición causa picazón, dolor y hasta sangrado. Para poder diagnosticar hemorroides inflamadas, el médico hace un examen visual y un examen rectal digital (inserta un dedo para palpar el área). Es posible que también el médico le recomiende una colonoscopía para asegurarse que no tenga otra condición, especialmente si está sangrando o si es mayor de 50 años.

Existen varios tratamientos para las hemorroides. Para casos leves, usualmente recomiendan cremas que se pueden conseguir sin receta. También le exhortan al paciente el uso de toallas húmedas, enjuagar el área varias veces al día y compresas frías. Los casos más severos pueden requerir cirugía. Ninguno de estos tratamientos suena muy divertidos, especialmente la cirugía. Por lo tanto, lo mejor es prevenir desarrollar esta molestia. Hay varias cosas que se puede hacer como: aumentar el consumo de fibra, ir al baño cuando tenga deseo (¡no aguantes hasta llegar a tu casa!), aumenta el consumo de líquidos, hacer ejercicios y no se esfuerce para usar el baño. No hay razón por la cual que tenga que aguantar la respiración hasta cambiar de color para hacer #2.

Reconozco que solo pensar en enseñar los gluteus maximus, también conocido como las nalguitas, puede ser vergonzoso para la mayoría de nosotros. No obstante, si usted tiene alguna de estas molestias, debe visitar a su médico ya que algunos de los síntomas puede ser indicio de condiciones más serias.