Extinción del rinoceronte negro occidental: ¿debe preocuparle a los boricuas?
En los pasados días, leí por Internet que el rinoceronte negro occidental fue declarado extinto, en el 2011, por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés).
Esta subespecie de rinoceronte habitaba las praderas de África y su extinción fue causada por la caza extensiva. Lo más indignante para mí es que cazaban este animal solo y exclusivamente por su cuerno; el resto del animal ni lo tocaban. El cuerno del rinoceronte es muy popular en la medicina del medio oriente y Asia porque, supuestamente, tiene poderes curativos. Se utiliza para tratar todo tipo de dolencia, desde resaca (después de una borrachera) hasta cáncer. Más irónico aún es que hasta el momento, no existe ninguna evidencia científica que apoye que su uso tenga algún beneficio médico.
Actualmente, existen cinco especies de rinocerontes. Todas las especies están enfrentando algún tipo de amenaza a su supervivencia, primordialmente por la cacería ilegal. El rinoceronte de Java solo se ha detectado a través de cámaras instaladas en su hábitat; sólo han contabilizado unos 50 individuos. Se han realizado esfuerzos grandes para lograr salvar a los rinocerontes. Uno de los esfuerzos incluye el transporte de estos animales hacia refugios seguros utilizando helicópteros. Sin embargo, las leyes que se suponen que los protejan no son reforzadas en los países africanos y nadie ha sido convicto por este tipo de crimen. No sé a ustedes, pero me parece irónico que tuvieran que sacar los rinocerontes de su hábitat natural porque los humanos no pueden entender el daño que le están provocando. Más triste es que los esfuerzos no fueron suficiente para salvar el rinoceronte negro occidental. Las futuras generaciones no podrán nunca apreciar este majestuoso animal.
Quizás ustedes piensan que esto no es pertinente para Puerto Rico, pues el rinoceronte no forma parte de nuestra fauna endémica. Pues, lamento decirle que el tema sí es pertinente a nuestra isla; ya que según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (FWS, por sus siglas en inglés), hay 25 especies de animales y 49 especies de plantas en peligro de extinción, entre ellas el coquí llanero, el sapo concho, el peje blanco, el tinglar, la boa puertorriqueña, la mariquita entre otros. Entre las razones por su peligro está la caza, la pérdida de hábitat, fenómenos naturales como los huracanes y la introducción de especies exóticas (como la dichosa gallina de palo; ¡mal rayo la parta cada vez que se atraviesa en la carretera!). Aunque existen leyes estatales y federales para su protección, todavía no se ha podido asegurar la conservación de la mayoría de estas especies.
Leer sobre la extinción del rinoceronte negro occidental hace que me preocupe por nuestros animalitos. Si el rinoceronte, que contaba con apoyo internacional para su conservación no sobrevivió, ¿Qué le espera a los que peligran en mi Borinquén?